El Gobierno de Claudia Sheinbaum concretó la adquisición total del Tren Suburbano, que hasta ahora operaba bajo un esquema mixto con participación privada. Con esta operación, el sistema ferroviario pasa completamente a manos del Estado, consolidándose como un activo estratégico dentro del plan de movilidad nacional.
El director general de Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), Jorge Alberto Mendoza Sánchez, informó que el acuerdo se alcanzó con la empresa española CAF y la mexicana OmniTRAX, quienes poseían el 51% de las acciones. El restante 49% ya pertenecía al Fondo Nacional de Infraestructura (FONADIN).
Con una inversión cercana a los 5 mil 900 millones de pesos, el Estado mexicano alcanza el 100% de la propiedad del sistema, que ahora se perfila como un “tren del pueblo de México”. La operación incluyó la evaluación de activos y la reestructuración de deuda para garantizar viabilidad financiera y mejores condiciones de servicio.
El Tren Suburbano, inaugurado en 2008, conecta Buenavista con Cuautitlán en un trayecto de 27 kilómetros con siete estaciones. Este sistema transportó más de 45 millones de usuarios en 2025, consolidándose como uno de los medios de transporte más importantes entre la Ciudad de México y el Estado de México.
Como parte de su integración al proyecto ferroviario nacional, el próximo domingo 26 de abril, la presidenta inaugurará el nuevo ramal que conecta la estación Lechería con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), mejorando el acceso directo a la terminal aérea desde el centro del país.
Además, ya se encuentra en construcción la siguiente etapa: el tren que irá del AIFA a Pachuca, con una extensión de 57 kilómetros y seis estaciones, ampliando la red de conectividad hacia Hidalgo.
Las autoridades destacaron que este sistema será el punto de partida de futuros proyectos ferroviarios hacia el norte del país, incluyendo rutas hacia Querétaro. También se prevé la implementación de tarifas con descuentos especiales para beneficiar a los usuarios.
Con esta adquisición, el Gobierno federal refuerza su estrategia de recuperación de infraestructura clave, apostando por un modelo de transporte público más accesible, eficiente y bajo control estatal.

















