Lo que en Brasil nació como un meme entrañable en redes sociales, en México dio un paso más allá: el “perro caramelo” ya tiene reconocimiento institucional. La Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México lo incluyó en un listado simbólico de animales representativos, marcando un hito en la evolución de esta figura.
Aunque en Brasil el “vira-lata caramelo” ya había sido “adoptado” por la cultura digital como ícono del perro callejero, fue en México donde obtuvo su primera mención oficial por parte de una autoridad, llevando el fenómeno del terreno viral al institucional.
El “perro caramelo”, de pelaje café claro y origen mestizo, no es una raza reconocida, pero su inclusión responde a un objetivo claro: visibilizar a los millones de perros sin hogar y fomentar la adopción responsable. Autoridades buscan resignificar la imagen del perro criollo, tradicionalmente asociada al abandono, para convertirla en un símbolo de resistencia y convivencia urbana.
El fenómeno surgió en Brasil, impulsado en plataformas como Facebook y Twitter por comunidades digitales y colectivos animalistas. Con el tiempo, su popularidad creció hasta convertirse en parte del imaginario colectivo.
En México, su arraigo fue casi inmediato. La presencia cotidiana de perros mestizos en calles y colonias facilitó su adopción cultural, especialmente en redes como TikTok e Instagram. Sin embargo, la decisión de la autoridad mexiquense marcó la diferencia: aquí, el símbolo dejó de ser solo viral para convertirse en un mensaje oficial.
Aunque países como Argentina, Chile y Colombia han replicado la tendencia en campañas y redes, ninguno ha dado el paso institucional que sí concretó México.
Especialistas destacan que este tipo de reconocimientos, aunque simbólicos, pueden influir en la percepción social y promover la adopción. Aun así, recuerdan que el “perro caramelo” no es una raza, sino una representación cultural de los perros mestizos que dominan el paisaje urbano en América Latina.
















