La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó las versiones de algunos medios que señalaron que regañó a manifestantes durante un evento en Puebla, y aseguró que su actuación respondió a la necesidad de ordenar la situación para garantizar el desarrollo del acto.
La mandataria explicó que, previo al evento de entrega de viviendas, ya se había informado a los inconformes que serían atendidos al finalizar, sin necesidad de interrumpir la actividad. No obstante, durante el evento comenzaron a gritar y empujar para acercarse, lo que generó tensión entre los asistentes.
Ante ello, dijo, decidió preguntar al público si preferían que el diálogo se diera en ese momento o al final, optando la mayoría por continuar con el evento y atender después a los manifestantes.
“De ninguna manera estaba regañando”, sostuvo Sheinbaum, al afirmar que incluso elevó la voz únicamente para poder ser escuchada en medio del ruido.
La presidenta reiteró que su estilo de gobierno ha sido siempre de cercanía y atención directa, recordando que desde su etapa en Tlalpan y posteriormente en la Jefatura de Gobierno ha salido personalmente a dialogar con ciudadanos inconformes.
Finalmente, insistió en que, pese a lo difundido, los manifestantes sí fueron atendidos al término del evento y se acordó continuar el diálogo mediante asambleas y la intervención de autoridades, con el objetivo de alcanzar consensos en torno a los proyectos planteados.















