En plena cuenta regresiva hacia la Copa Mundial de Futbol, el Gobierno de México ya comenzó a medir su capacidad organizativa… y lo hace con estadios casi llenos, simulacros de alto nivel y una participación social masiva en todo el país.
Durante la conferencia matutina, Gabriela Cuevas informó que ya se realizaron dos ensayos clave en Guadalajara y Monterrey, aprovechando los partidos de repechaje del 26 y 31 de marzo. Estos ejercicios no solo sirvieron para evaluar la operación en cancha, sino que incluyeron recorridos y simulacros coordinados con personal de la FIFA.
Las cifras reflejan el interés y la capacidad de convocatoria: en Guadalajara se registraron asistencias cercanas a los 41 mil y 40 mil aficionados en ambos encuentros, mientras que Monterrey concentró casi 34 mil y hasta 50 mil personas en sus dos partidos de prueba.
Mundial social
Pero el Mundial no solo se juega en los estadios. Desde la Secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez presentó el avance del programa “Mundial Social”, con el que se busca dejar infraestructura y comunidad más allá del torneo. Hasta ahora, se han construido o rehabilitado 1,828 de las 3,979 canchas proyectadas, además de mil 24 murales de los 3 mil 350 contemplados en distintas entidades del país.
En paralelo, el deporte ya se vive en las aulas. Rommel Pacheco, titular de la CONADE, destacó el impacto del “Mundialito Escolar”, donde participan 84 mil 526 equipos de 19 mil 466 escuelas, sumando más de 1 millón de estudiantes de primaria, secundaria y bachillerato.
Así, México no solo afina detalles logísticos para el Mundial, sino que apuesta por convertirlo en un fenómeno social: desde las gradas hasta los salones de clase, el futbol ya se juega en todo el país.

















