Luego de más de 12 horas de intensas conversaciones en la Secretaría de Gobernación, el bloque parlamentario conformado por Morena, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT) alcanzó un acuerdo para respaldar de manera conjunta el denominado “Plan B” de la Reforma Electoral propuesto por la mandataria Claudia Sheinbaum Pardo.
Fue durante la madrugada de este sábado cuando el senador morenista Ignacio Mier confirmó el pacto alcanzado al interior del Palacio de Cobián. El legislador detalló que el respaldo será integral y abarcará todos los niveles: desde las dirigencias nacionales hasta los congresos estatales y municipales.
“Plan B: vamos juntos todos, toda la coalición, a nivel estatal, a nivel municipal, congresos de los estados, el Congreso de la Unión y las dirigencias, Verde y el PT”, declaró Mier al término del encuentro.
Una negociación de más de medio día
Las conversaciones, que arrancaron desde la mañana del viernes, fueron encabezadas por la titular de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, con el acompañamiento de la consejera jurídica de la Presidencia, Esthela Damián.
La dinámica de las negociaciones ocurrió por etapas: inicialmente Morena dialogó con el Gobierno federal; posteriormente se sumaron los representantes del Verde, y finalmente se integraron los legisladores petistas para una reunión tripartita. Tras una pausa alrededor de las seis de la tarde, las discusiones se reanudaron por la noche y se extendieron hasta altas horas de la madrugada.
Las posturas de los aliados
Previo al acuerdo, el diputado morenista Ricardo Monreal había hecho un llamado público a los partidos aliados para respaldar la iniciativa presidencial, subrayando que se trata de una propuesta “prudente y cuidadosa” que no trastoca la esencia del sistema electoral mexicano. El legislador enfatizó que el proyecto no pretende modificar la fecha de la elección judicial ni crear juntas distritales temporales.
Desde las filas del Verde, su dirigente Arturo Escobar manifestó simpatía por aspectos como la reducción de regidurías y los ajustes al gasto de los congresos locales, medidas que calificó como parte de una “reingeniería de la administración pública”.
En tanto, los petistas Reginaldo Sandoval y Benjamín Robles señalaron que se encuentran en proceso de revisión del articulado, aunque dejaron claro que su respaldo está condicionado a que no se modifiquen disposiciones previamente rechazadas por el Congreso, especialmente las relativas al financiamiento de los partidos políticos.
Los ejes del Plan B
La propuesta que la Presidenta Sheinbaum prevé presentar al Congreso el próximo lunes contempla:
- Adelantar la consulta de revocación de mandato para que tenga lugar en 2027.
- Habilitar que las consultas populares puedan versar sobre temas electorales.
- Disminuir el número de síndicos y regidores en los ayuntamientos.
- Ajustar a la baja los presupuestos del Senado y de los congresos estatales.
De acuerdo con estimaciones oficiales, estas medidas permitirían generar ahorros por al menos cuatro mil millones de pesos, recursos que serían redirigidos a programas sociales y necesidades prioritarias en estados y municipios.















