La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respondió a los cuestionamientos sobre la falta de evidencia visual adicional y dejó claro que no se difundirá más contenido. Explicó que las únicas imágenes públicas son las que ya presentó el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), entre ellas las del helicóptero que recibió impactos de bala durante el despliegue.
“Son las únicas imágenes”, enfatizó la mandataria al referirse al material mostrado en días previos.
Ante la insistencia de la prensa, reconoció que existen otras grabaciones del operativo, pero subrayó que deben mantenerse reservadas. “Hay otras imágenes que tienen que resguardarse por los elementos que participaron”, sostuvo.
El argumento oficial es que la difusión de ese material podría comprometer la identidad y seguridad de los efectivos, así como revelar información sensible sobre los protocolos utilizados durante la operación.
La postura ha abierto un nuevo debate sobre el equilibrio entre transparencia y seguridad nacional. Mientras el gobierno defiende la reserva como una medida de protección para las fuerzas armadas, sectores críticos cuestionan la limitada difusión de pruebas visuales en uno de los golpes más significativos contra el crimen organizado en los últimos años.
Con ello, la administración federal fija posición: la prioridad será blindar a los elementos que participaron en el operativo, incluso si eso implica mantener bajo llave parte del material que documenta la caída de uno de los capos más buscados del país.















