En el marco del 113 aniversario del Ejército Mexicano, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que las Fuerzas Armadas son herederas directas de la defensa de la democracia frente a la traición y la injerencia extranjera, y subrayó que su esencia es profundamente popular.
Desde las instalaciones de la Industria Militar en Oriental, Puebla, la mandataria recordó que el origen del Ejército se remonta a febrero de 1913, tras el golpe de Estado contra el presidente Francisco I. Madero durante la llamada Decena Trágica. Señaló que aquel episodio representó “uno de los momentos más dolorosos de nuestra historia moderna”, cuando la voluntad popular fue violentada.
Sheinbaum destacó que el entonces gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza, desconoció al régimen usurpador y proclamó el Plan de Guadalupe el 19 de febrero de 1913, dando origen al Ejército Constitucionalista, antecedente directo del actual Ejército Mexicano.
“El Ejército nació del pueblo. No fue concebido para proteger privilegios, sino para garantizar que el poder residiera en el pueblo”, enfatizó la presidenta, al recordar que en sus filas se integraron campesinos, obreros y jóvenes decididos a construir una nación más justa en el contexto de la Revolución Mexicana.
La jefa del Ejecutivo hizo referencia a la injerencia extranjera durante el golpe de 1913, mencionando la participación del entonces embajador estadounidense Henry Lane Wilson en los acuerdos que facilitaron la imposición del régimen de Victoriano Huerta.
En ese contexto, sostuvo que hoy, ante un mundo complejo y presiones geopolíticas, las Fuerzas Armadas son garantía de que México decidirá su destino con independencia. “La soberanía no es una consigna abstracta, es la capacidad real de nuestro pueblo para gobernarse sin imposiciones”, afirmó.
Ejército cercano al pueblo
Sheinbaum destacó que el Ejército no sólo defiende fronteras, sino que participa en tareas de seguridad pública, construcción de infraestructura estratégica y atención a desastres mediante el Plan DN-III-E.
Subrayó que ingenieros militares han intervenido en la edificación de hospitales, aeropuertos y proyectos ferroviarios, como parte de una visión de desarrollo con justicia social. “Cada obra es una manifestación concreta de servicio público; cada infraestructura levantada es soberanía en acción”, expresó.
Como primera mujer presidenta y comandante suprema de las Fuerzas Armadas, Sheinbaum hizo un reconocimiento especial a la transformación que vive la institución con la creciente participación femenina.
Recordó a las soldaderas de la Revolución y afirmó que hoy las mujeres son médicas militares, ingenieras, pilotos, especialistas en inteligencia y comandantas. “Su participación no es anecdótica, es una realidad que representa una transformación profunda de nuestras fuerzas armadas y de nuestra sociedad”, sostuvo.
La presidenta llamó a mantener viva la memoria histórica de 1913 y aseguró que el Ejército Mexicano tiene la misión de preservar la voluntad democrática del pueblo.
“El uniforme que portan representa disciplina, sacrificio y amor a la patria”, afirmó, al asegurar que las Fuerzas Armadas cuentan con el respaldo de la ciudadanía.
Durante la ceremonia conmemorativa del 113 aniversario también se entregaron condecoraciones por retiro y servicios distinguidos a integrantes del Ejército, en reconocimiento a su trayectoria y compromiso con México.















