Videos de jóvenes con máscaras de animales corriendo en cuatro patas en plazas públicas volvieron viral la palabra therian en redes sociales. Las escenas, grabadas en Montevideo y Buenos Aires, desataron miles de comentarios, memes y debates en TikTok e Instagram durante las últimas semanas.
Aunque para muchos usuarios se trata de una tendencia reciente, el concepto no nació en redes sociales ni es nuevo.
La palabra proviene de therianthropy o teriantropía, término formado por los vocablos griegos ther (bestia salvaje) y anthropos (ser humano). En 1962 incluso fue utilizada en taxonomía para nombrar a un grupo de mamíferos que incluye marsupiales y placentarios.
En el plano cultural, la teriantropía describe la transformación o identificación de un humano con un animal, una idea presente desde mitologías antiguas mucho antes de Internet.
En su significado actual, therian se refiere a personas que sienten una identificación profunda con un animal no humano. No afirman ser físicamente un animal, sino que describen una conexión interna con una especie específica, conocida dentro de la comunidad como “teriotipo”. Los más comunes suelen ser lobos, zorros, perros o felinos.
En redes sociales se muestran practicando “cuadrupedia” —correr o saltar en cuatro extremidades— y usando máscaras hechas a mano. Para algunos adolescentes es una forma de identidad; para otros, simplemente una actividad recreativa o expresión creativa.
El encuentro que encendió la conversación
En Uruguay, una convocatoria difundida en TikTok terminó en una reunión el 10 de febrero en la Plaza Independencia. Aunque los therians eran minoría, el evento atrajo curiosos, cámaras y una ola de comentarios en línea.
En Argentina, también se registraron encuentros en espacios públicos de Buenos Aires. Además, se viralizó el testimonio de una madre en Córdoba que aseguró que su hija fue mordida por un joven con máscara de animal, aunque no se reportó denuncia formal posterior.
Como comunidad organizada, el fenómeno comenzó a tomar forma en la década de 1990 en foros vinculados al movimiento otherkin. Con la expansión de Internet, más personas encontraron espacios para compartir experiencias similares.
Especialistas señalan que la identidad therian no es considerada en sí misma un trastorno mental. Sin embargo, recomiendan atención profesional si la experiencia genera sufrimiento, aislamiento o interfiere con la vida cotidiana.
Mientras tanto, el tema sigue sumando reproducciones y reacciones. Entre curiosidad, críticas y apoyo, therian se convirtió en una de las palabras más comentadas del momento en redes sociales, demostrando —una vez más— cómo Internet puede poner bajo el reflector fenómenos que existen desde hace décadas.
















