El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, lanzó una dura crítica contra el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 2026, al que calificó como “uno de los peores de la historia”, asegurando que no representa la grandeza ni los valores del país.
A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, el mandatario afirmó que el show “no tiene sentido”, carece de creatividad y excelencia, y resulta incomprensible para el público. Trump también cuestionó las coreografías y el contenido del espectáculo, al considerarlos inapropiados para niños que siguieron la transmisión tanto en Estados Unidos como en otras partes del mundo.
En su publicación, el presidente acusó además a los medios de comunicación de respaldar el show pese a lo que describió como un rechazo generalizado, y volvió a confrontar a la NFL, a la que exigió modificar de inmediato su nueva regla de saque inicial. El mensaje cerró con su lema político “Make America Great Again”.
Reacción popular
El espectáculo, por el contrario, fue ampliamente celebrado en redes sociales y plataformas donde millones de espectadores compartieron su entusiasmo y apoyo.
Usuarios en plataformas como X se mostraron emocionados por ver por primera vez a un artista de habla hispana en un escenario de tanta exposición, así como expresar que la actuación fue poderosa, emotiva y significativa desde una perspectiva cultural y social.
A diferencia de la visión crítica de Trump, muchos comentarios en redes resaltaron que el show fue memorable, con un mensaje de unidad al cantar y cerrar con frases como “The only thing more powerful than hate is love”, acompañadas de banderas e imágenes que simbolizaban inclusión.
La disparidad entre la crítica presidencial y la reacción popular pone en evidencia cómo un mismo evento puede leerse de formas opuestas: para Trump fue una afrenta cultural, mientras que para una parte significativa del público —especialmente entre jóvenes y comunidades diversas— fue una declaración de identidad y una celebración de inclusión en un evento tradicionalmente dominado por la cultura anglosajona.
