Durante la conmemoración del 109 aniversario de la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo subrayó que la soberanía no es un concepto simbólico, sino un principio vivo que hoy queda reforzado en la Carta Magna.
Desde el Teatro de la República, la mandataria destacó la reforma al artículo 40 constitucional, que establece de manera explícita que el pueblo de México no aceptará, bajo ninguna circunstancia, intervenciones, intromisiones o actos provenientes del extranjero que atenten contra la integridad, independencia y soberanía nacional, ya sea por tierra, mar, agua o espacio aéreo.
Sheinbaum recordó que la Constitución de 1917 nació de una insurgencia popular y fue pionera en el reconocimiento de los derechos sociales, por lo que —dijo— su defensa implica también proteger la autodeterminación del país frente a intereses externos. En ese contexto, afirmó que la Cuarta Transformación ha recuperado el sentido social y soberano de la Constitución, tras décadas de políticas que, aseguró, debilitaron al Estado y entregaron recursos estratégicos.
“La soberanía no se negocia, se defiende”, sostuvo la presidenta, al señalar que México no regresará a un modelo de privilegios, corrupción ni subordinación extranjera. Con un llamado a la memoria histórica, enfatizó que el país no se explica sin la lucha de su pueblo por la independencia, la justicia social y la dignidad.
El mensaje cerró con una consigna enfática: México no se doblega, no se arrodilla y no se vende, reafirmando que la defensa de la Constitución es también la defensa del proyecto de nación surgido de las luchas populares.





