Mérida dio un paso histórico en materia de planeación urbana y cuidado ambiental con el arranque del primer Bio-Corredor Verde de la ciudad, una obra que apuesta por soluciones basadas en la naturaleza para mejorar la calidad de vida de las familias meridanas, anunció la presidenta municipal Cecilia Patrón Laviada.
Durante la presentación del proyecto, la alcaldesa destacó que esta iniciativa representa una nueva forma de “enchular Mérida”, integrando el desarrollo urbano con la protección del medio ambiente.
Mediante este proyecto estamos reduciendo la temperatura en las colonias aledañas, mejorando la infiltración del agua y protegiendo la biodiversidad, demostrando que el crecimiento de la ciudad puede ir de la mano con el cuidado ambiental”, afirmó.
El Bio-Corredor del Poniente forma parte de una visión integral que impulsa la infraestructura verde como herramienta clave para enfrentar los efectos del cambio climático. El proyecto conectará áreas de alto valor ecológico, parques hundidos y espacios comunitarios, creando un sistema vivo que regula la temperatura, mejora la gestión del agua pluvial y reduce los riesgos por lluvias intensas e inundaciones, especialmente en el poniente de Mérida.
Este corredor verde abarca aproximadamente 1.2 kilómetros y enlaza el Parque Arqueo Ecológico del Poniente con el Parque Ecológico del Poniente. En su trayecto integra espacios como el Parque Yucalpetén y el Parque de los Cantaritos, sumando alrededor de 75 hectáreas de áreas verdes y espacios públicos.
Además de su impacto ambiental, el Bio-Corredor Poniente se consolida como un laboratorio urbano de innovación, enfocado en la educación ambiental, la ciencia ciudadana y la participación comunitaria. Vecinas, vecinos, juventudes y organizaciones civiles participarán activamente en el cuidado y apropiación del espacio, fortaleciendo la cohesión social y el sentido de comunidad.
La obra incluye murales, intervenciones en piso, una antesala deportiva y comunitaria, jardín de polinizadores, zonas de reforestación, árboles hábitat y patrimoniales, jardín de microcuenca, biofiltro, sistema de monitoreo en humedal, así como señalética y placas informativas.
Cecilia Patrón subrayó que el cambio climático representa grandes retos, pero también oportunidades para transformar la ciudad con acciones concretas y de largo plazo. “Nuestro compromiso es construir una Mérida más humana, sostenible y preparada para el futuro, con parques que cuidan y espacios que educan”, expresó.
El proyecto es resultado del trabajo conjunto del Ayuntamiento de Mérida con la Cooperación Técnica Alemana (GIZ), REVIVE y Colectivo Tomate, en colaboración con COMEX, CEMEX y la UNAM. Al evento asistieron representantes de estas instituciones, así como funcionarios municipales de áreas ambientales, urbanas y de seguridad.



















