El Tren Interurbano México–Toluca ya opera en su totalidad. Con la apertura de los últimos 8.4 kilómetros este 2 de febrero, el sistema completa un recorrido de 57.7 kilómetros y permite trasladarse entre ambos valles en un tiempo estimado de 50 minutos.
El secretario de Movilidad, Andrés Lajous Loaeza, presentó el balance técnico final del proyecto y recordó que la obra se desarrolló por etapas. La primera fase, de 19.6 kilómetros, fue inaugurada en 2023, mientras que en agosto de 2024 entró en operación el tramo Lerma–Santa Fe, uno de los más complejos por atravesar la zona montañosa entre el Estado de México y la Ciudad de México.
Con esta última etapa quedan plenamente integradas las estaciones Santa Fe, Vasco de Quiroga y la terminal Observatorio, con lo que se cierra el circuito completo del tren interurbano, diseñado para ofrecer una alternativa de transporte masivo más rápida y eficiente para miles de usuarios que diariamente cruzan entre el Estado de México y la capital del país.
Además de reducir tiempos de traslado, el proyecto busca disminuir la saturación vial en los principales accesos carreteros y ofrecer una opción de movilidad sustentable, al tratarse de un sistema ferroviario eléctrico con menor impacto ambiental frente al transporte motorizado individual.
Por su parte, el titular de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), Jesús Esteva, explicó que antes del inicio de operaciones se realizaron pruebas de carga con dos trenes de cinco vagones cada uno, simulando su capacidad máxima, lo que permite contar con una referencia inicial para evaluar el estado estructural del sistema, particularmente después de sismos.
Esteva añadió que dichas pruebas también permiten monitorear en tiempo real el desempeño del tren y de su infraestructura, reforzando los protocolos de seguridad y mantenimiento del sistema ahora que el servicio opera de manera integral.
