a incidencia delictiva en Baja California muestra una tendencia a la baja, de acuerdo con el más reciente reporte presentado por la subsecretaria de Seguridad, Marcela Figueroa. Según los datos oficiales, el promedio diario de víctimas de homicidio doloso ha disminuido 28 por ciento en los últimos ocho años, siendo 2025 el año con el nivel más bajo desde 2018.
En el mismo periodo, los delitos de alto impacto también reflejan una reducción significativa. Entre septiembre de 2024 y diciembre de 2025, estos ilícitos bajaron 38 por ciento, mientras que el comparativo anual de 2018 a 2025 muestra una disminución acumulada del 32 por ciento. Las autoridades destacaron que entre 2024 y 2025 no se ha registrado ningún caso de secuestro en el estado.

La fiscal general de Baja California, María Elena Andrade Ramírez, subrayó el papel de la coordinación institucional y las acciones preventivas. Detalló que se realizaron 320 Mesas de Paz encabezadas por la gobernadora Marina del Pilar, así como 138 Jornadas de Paz, en las que participaron cerca de 27 mil personas. Tan solo en Tijuana, se otorgaron más de 126 mil atenciones, se visitaron 36 colonias y se recuperaron 54 espacios públicos.

Por su parte, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que la detención de generadores de violencia ha sido clave para la reducción de delitos como homicidio y robo con violencia. Entre octubre de 2024 y enero de 2025, se detuvo a 5 mil 509 personas, se aseguraron más de 30 toneladas de droga y se desmantelaron tres laboratorios clandestinos para la producción de metanfetamina.
En materia de extorsión, García Harfuch señaló que más de 70 personas fueron detenidas y que este delito registró una baja del 50 por ciento entre julio y diciembre de 2025, además de la desarticulación de 20 bandas dedicadas a esta actividad. También resaltó la captura de líderes y operadores de facciones del Cártel del Pacífico, como Los Mayos, Los Rusos y Los Aquiles.
Las autoridades coincidieron en que los resultados son producto de la estrategia conjunta entre los tres niveles de gobierno, combinando acciones de seguridad, inteligencia y programas sociales para la atención de las causas de la violencia.
