Durante su participación en una charla en el Instituto de Estudios Políticos de París (Sciences Po), el expresidente Felipe Calderón Hinojosa fue increpado por un grupo de estudiantes que interrumpieron el evento con consignas como “¡asesino!” y “¡lárgate!”, en protesta por su gestión al frente del gobierno mexicano.
Calderón formaba parte del panel titulado “Se busca: un secretario general de la ONU para un mundo roto”, cuando los manifestantes irrumpieron en el auditorio. El moderador del evento defendió el carácter democrático del espacio académico, mientras el exmandatario permaneció serio ante los señalamientos.
Al respecto, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó en su conferencia matutina que lo ocurrido “se explica solo” por las consecuencias del periodo presidencial de Calderón, marcado por el inicio de la llamada guerra contra el narcotráfico en diciembre de 2006.
“Ese periodo dejó muchas víctimas. Fue una decisión muy irresponsable declarar una supuesta guerra contra el narco, donde el propio presidente hablaba de ‘víctimas colaterales’, es decir, civiles”, expresó la mandataria, al señalar que se trató de la peor etapa en materia de secuestros y de un incremento excesivo de la violencia.
Sheinbaum subrayó la importancia de que los jóvenes conozcan la historia reciente del país, ya que muchos de ellos nacieron después del sexenio de Calderón y ejercerán su derecho al voto en los próximos procesos electorales. “Es importante que se conozca la historia, que se recuerde y se recuerde lo que fue aquel periodo”, afirmó.
La presidenta también recordó que posteriormente se comprobó la colusión del entonces secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, con el narcotráfico, quien hoy se encuentra preso en Estados Unidos. “Se puso a una persona a cargo de esa guerra que resultó estar coludida con los narcos, y después siguió la corrupción”, sostuvo.
Asimismo, Sheinbaum reiteró que Calderón llegó a la Presidencia tras un proceso electoral cuestionado en 2006, al que calificó como fraudulento, y señaló que la estrategia de seguridad fue utilizada para buscar legitimidad política.
Finalmente, la mandataria aprovechó para criticar a la oposición, a la que acusó de desear una mala relación entre México y Estados Unidos y de descalificar cualquier acción del actual gobierno, incluso cuando el diálogo bilateral avanza. “Más allá de lo que ocurrió ayer, hay que recordar lo que pasó”, concluyó.















