El secretario de Salud, David Kersenobich, aseguró que la diabetes mellitus no debe entenderse como una sentencia inevitable hacia complicaciones graves, ya que puede prevenirse y controlarse si se detecta a tiempo, reduciendo hasta en un 60 por ciento el riesgo de desarrollarla mediante intervenciones tempranas.
Durante su participación en la conferencia presidencial, el funcionario explicó que cualquier persona puede tener niveles elevados de glucosa sin presentar síntomas, por lo que recomendó realizarse análisis de sangre de forma periódica, especialmente si la glucosa en ayuno supera los 110 o 120 miligramos por decilitro, lo que ya representa una señal de alerta.
Entre los principales factores de riesgo mencionó el aumento del perímetro abdominal, el consumo frecuente de alimentos ultraprocesados, dietas altas en calorías, el estrés crónico —relacionado con niveles elevados de cortisol— y las alteraciones del sueño, tanto por dormir poco como en exceso. Estas condiciones pueden adelantar el desarrollo de la enfermedad entre cinco y diez años.
Kersenobich subrayó que el antecedente familiar es uno de los factores más determinantes: una persona con un familiar directo con diabetes tiene de dos a tres veces más riesgo de padecerla, mientras que si existen dos familiares directos, el riesgo aumenta hasta seis veces. Por ello, llamó a que las familias adopten hábitos saludables de manera conjunta, especialmente cuando hay niños en el hogar.
También alertó sobre la diabetes gestacional, señalando que las mujeres que presentan niveles elevados de glucosa durante el embarazo tienen entre siete y diez veces más probabilidad de desarrollar diabetes posteriormente, por lo que deben realizarse controles entre seis y doce semanas después del parto, además de revisiones anuales durante al menos cinco años.
Finalmente, el secretario destacó que el objetivo de estas acciones es fomentar una cultura de prevención y atención temprana, priorizando la educación en salud y evitando que el sistema sanitario se enfoque únicamente en tratar las complicaciones avanzadas de la enfermedad.