Sin pagar su deuda con el SAT, pero desafiante, así se presentó el oligarca Ricardo Salinas Pliego en uno de sus más recientes mensajes en Twitter, posando con un arma de fuego y una gorra de su membrete “MACC”, un presunto movimiento “anticorrupción”.

El empresario fallido enfrenta este viernes un plazo decisivo. Debe definir si paga una parte de su deuda fiscal, por 51 mil millones de pesos, o se expone a que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) embargue sus bienes y activos.
Esta deuda, que supera los 74 mil millones de pesos en total, se arrastra desde hace 16 años. La estrategia jurídica dilatoria del magnate llegó a su fin en noviembre, cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación le negó un amparo.
Ahora, si Salinas Pliego manifiesta su intención de pagar los 51 mil millones, podría acceder a un descuento significativo. Sin embargo, en sus recientes declaraciones y publicaciones en redes sociales, no ha hecho alusión directa a este plazo. En cambio, ha denunciado una persecución política y fiscal, e incluso llevó su caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
La consecuencia inmediata por no cumplir es clara: el SAT está facultado para iniciar procedimientos de embargo sobre cuentas, propiedades y otros bienes de las empresas del Grupo Salinas.
Sin embargo, de momento Salinas Pliego parece seguir montado en su “estrategia” de trolear en insultar en redes sociales en vez de pagar.















