Las hermanas Mary Beaney, de 16 años, y Sabine Yohumi, de 10, quienes contaban con reporte de desaparición desde el pasado 9 de enero, fueron localizadas con vida en la Terminal de Autobuses de Pasajeros de Oriente (TAPO), en la Ciudad de México, informó la Comisaría General de Seguridad Ciudadana de Nezahualcóyotl.
Las menores, vecinas de la zona norte del municipio, fueron vistas por última vez cuando salieron de su domicilio sin avisar a sus padres. Cámaras vecinales las captaron caminando con una maleta, lo que confirmó que se trasladaron por cuenta propia.
Tras el reporte, elementos de la Célula de Búsqueda de Personas, en coordinación con la Comisión de Búsqueda del Estado de México y la Fiscalía Especializada en materia de desaparición, realizaron entrevistas con familiares, trabajos de campo y análisis de información en medios digitales para dar con su paradero.
Durante las investigaciones, se estableció que presuntamente las menores fueron contactadas por un hombre a través del videojuego en línea Roblox, lo que habría influido en su decisión de viajar al estado de Campeche para encontrarse con esta persona. Con apoyo de autoridades de esa entidad se verificó un domicilio relacionado con el caso, sin que se lograra localizarlas en ese punto ni al sujeto involucrado.
Posteriormente, gracias a nueva información proporcionada por un familiar, las autoridades obtuvieron un dato clave que permitió continuar con las indagatorias hasta que finalmente se confirmó que las hermanas se encontraban en la TAPO, aparentemente tras haber regresado de Campeche.
De acuerdo con la información recabada por las autoridades, se presume que la ausencia de las menores fue de manera voluntaria, por lo que, una vez localizadas, se activaron los protocolos correspondientes para su resguardo y restitución con su familia.
Uso de plataformas digitales en menores
El caso encendió alertas sobre los riesgos a los que pueden estar expuestos niños y adolescentes en plataformas de videojuegos y redes sociales, donde pueden ser contactados por desconocidos que se hacen pasar por amigos o personas de confianza.
Autoridades y especialistas han reiterado la importancia de que madres, padres y tutores mantengan comunicación constante con los menores sobre su actividad en línea, revisen con quién interactúan, establezcan controles parentales y expliquen los peligros de compartir información personal o aceptar invitaciones para encuentros presenciales.
Asimismo, se subraya la necesidad de que escuelas y comunidades refuercen la educación digital para que niñas, niños y adolescentes identifiquen situaciones de riesgo y sepan pedir ayuda a tiempo, con el objetivo de prevenir que este tipo de situaciones vuelva a repetirse.















