El intercambio de bienes entre México y Estados Unidos está a punto de rozar los 900 mil millones de dólares, una cifra sin precedentes que confirma a México como el principal socio comercial de su vecino del norte. El dato sorprende porque llega en un contexto de mayores barreras comerciales impuestas por la administración del presidente Donald Trump y de advertencias sobre un posible golpe severo a la economía mexicana.
De acuerdo con un análisis publicado este lunes por The Wall Street Journal, cuando comenzaron a elevarse los aranceles a inicios de año, economistas y funcionarios anticiparon un escenario adverso para México, cuya economía depende en gran medida de las exportaciones. Sin embargo, el resultado ha sido distinto: alrededor del 85% de las exportaciones mexicanas siguen entrando a Estados Unidos libres de aranceles gracias al T-MEC.
El diario detalla que México enfrenta los aranceles más altos en décadas, que incluyen gravámenes de 25% al contenido no estadounidense en automóviles, 50% al acero y aluminio, y 25% a exportaciones que no cumplen con el T-MEC. Aun así, el país ha logrado salir mejor parado que la mayoría de sus competidores.
La nota principal del rotativo estadounidense, titulada “El ganador inesperado del aumento de los aranceles estadounidenses es México”, subraya que las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos han crecido desde la imposición de los nuevos aranceles, en parte porque México terminó con una carga arancelaria menor que la de otros países, especialmente China.
El medio destaca también el papel del gobierno mexicano. Señala que la presidenta Claudia Sheinbaum ha buscado mantener canales de diálogo con Trump y reducir tensiones comerciales mediante acciones en temas sensibles para Washington, como el combate al narcotráfico en la frontera, la extradición de capos buscados por Estados Unidos y la imposición de aranceles de hasta 50% a vehículos y otros productos provenientes de China.
Esta combinación de factores ha permitido que las exportaciones mexicanas cubran parte del espacio dejado por productos chinos ahora sujetos a gravámenes más altos. A ello se suman ventajas estructurales que, según empresarios citados por el diario, México conserva: cercanía geográfica, costos competitivos de manufactura y un tratado comercial que, aunque tensionado, sigue vigente.
Los datos oficiales refuerzan esta tendencia. Entre enero y noviembre, las exportaciones manufactureras mexicanas a Estados Unidos crecieron casi 9% frente al mismo periodo del año anterior. Si bien las exportaciones automotrices cayeron cerca de 6%, otros productos manufacturados registraron un aumento de 17%, compensando la baja del sector automotor.
En el frente macroeconómico, el Wall Street Journal señala que el Banco de México ahora prevé un crecimiento de 0.3% para 2025, una expansión modesta, pero muy distante de la contracción de 1% que se anticipaba meses atrás. Analistas citados por el diario consideran que el país también logró disipar temores sobre un T-MEC “zombi”, es decir, un acuerdo vigente en el papel pero erosionado por medidas unilaterales.


















