El subsecretario de Salud, Alejandro Svarch, informó sobre los avances del programa Rutas de la Salud, una estrategia destinada a garantizar el abasto oportuno y gratuito de medicamentos en hospitales y centros de salud públicos del país. Al corte del 6 de diciembre, se logró superar la entrega de 100 millones de piezas de medicamentos, una cifra histórica alcanzada en solo cuatro meses desde el inicio del programa.
De acuerdo con el reporte, se han distribuido más de 115 millones de medicamentos, abasteciendo a 8 mil 440 centros de salud y 646 hospitales del sistema público, particularmente del IMSS-Bienestar. Estos insumos corresponden a un catálogo racional de medicamentos, basado en evidencia científica y alineado a los programas de atención médica vigentes.
Svarch destacó que uno de los principales logros ha sido romper la desigualdad histórica en el abasto, al priorizar comunidades rurales y zonas de difícil acceso, donde antes los servicios de salud enfrentaban mayores carencias frente a los centros urbanos.
En lo correspondiente a la cuarta entrega, el funcionario detalló que se distribuyeron más de 14 millones de piezas de medicamentos, beneficiando a 640 hospitales y unidades especializadas mediante 325 rutas activas. Estos insumos ya se encuentran en las unidades médicas y garantizan atención para cirugías, urgencias y tratamientos altamente especializados, incluidos los oncológicos, inmunoterapias y trasplantes.
Durante su intervención, Svarch reconoció el trabajo del personal que hace posible esta compleja operación logística: equipos del IMSS-Bienestar, Birmex y la Secretaría de Salud, choferes que recorren caminos complicados, personal de farmacia, enfermeras, enfermeros y médicos que prescriben tratamientos de manera responsable y con criterios clínicos. “Este esfuerzo logístico tiene rostro humano y se construye con compromiso y vocación de servicio”, subrayó.
En paralelo, se informaron avances en el fortalecimiento de la infraestructura de salud del ISSSTE. Entre ellos, la reanudación de la construcción de la Unidad de Medicina Familiar en Arcelia, Guerrero; el inicio de la nueva clínica de medicina familiar en Naucalpan, Estado de México; la demolición del antiguo Hospital Gonzalo Castañeda en Tlatelolco, que dará paso a una nueva unidad hospitalaria; y la puesta en marcha del primer consultorio del ISSSTE en Tarímbaro, Michoacán, como parte del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia.
Asimismo, se anunció la incorporación de 300 trabajadores de la salud en hospitales rurales y urbanos de Michoacán, incluyendo médicos especialistas, personal de enfermería y áreas críticas, muchos de ellos con basificación tras años de labor eventual.
Las autoridades coincidieron en que garantizar el abasto de medicamentos y fortalecer la infraestructura médica no solo mejora la atención, sino que representa un acto de justicia social, al asegurar que ninguna persona suspenda su tratamiento y que el derecho a la salud llegue a todos los rincones del país.