El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió este martes los ataques navales realizados el pasado 2 de septiembre contra embarcaciones provenientes de Venezuela, señaladas por su gobierno de trasladar drogas hacia territorio estadounidense.
Trump aseguró haber visto el video del segundo ataque —difundido en su propia cuenta de Truth Social— y admitió que “no es agradable”, aunque insistió en que los supervivientes parecían “intentar enderezar la lancha volcada” y que la operación estuvo a cargo de un “almirante muy respetado”.
Las acciones militares han generado fuertes cuestionamientos en Washington, donde legisladores de ambos partidos han pedido explicaciones sobre la legalidad del segundo ataque, presuntamente ordenado para eliminar a quienes lograron sobrevivir al primer bombardeo, lo que podría contravenir el derecho internacional humanitario.
Trump también minimizó la posibilidad de que su secretario de Defensa, Pete Hegseth, sea llamado a comparecer ante el Congreso: “No me importa si lo hace. Puede hacerlo si quiere”, afirmó, al tiempo que defendió su labor en el Pentágono.
El mandatario fue más allá al advertir que Estados Unidos podría atacar “en tierra muy pronto” y, aunque evitó confirmar una eventual invasión militar a Venezuela, sostuvo que el presidente Nicolás Maduro tiene los “días contados”, reiterando su estrategia de presión para lograr un cambio político en Caracas.