Actualmente, las mascotas ocupan un lugar central en la vida de las familias mexicanas y son consideradas un integrante más del hogar. Sin embargo, esta cercanía también implica una responsabilidad financiera y social importante, destacó Alejandro Sena, director general de Dinero.mx.
De acuerdo con datos del INEGI, 69.8% de los hogares en México tiene una mascota, lo que representa cerca de 80 millones de animales domésticos: 43.8 millones de perros, 16.2 millones de gatos y 20 millones de mascotas pequeñas de diversas especies.
Para quienes desean integrar una mascota a su vida, Dinero.mx detalló cuáles son los gastos más representativos que deben considerarse antes de tomar la decisión.
Según estimaciones de Deloitte, el mexicano promedio destina alrededor de 2,884 pesos mensuales al cuidado de su mascota. Por su parte, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) calcula que el desembolso mensual alcanza los 3 mil 500 pesos, al incluir alimento especializado, atención médica, higiene y accesorios.
En la investigación de Dinero.mx se encontró que una consulta veterinaria privada cuesta entre 400 y 800 pesos, sin incluir medicamentos. A esto se suma que el esquema básico de vacunación y esterilización —procedimientos indispensables— ronda los 3 mil pesos, de acuerdo con la ANPEC.
Alimentos, juguetes y accesorios
La alimentación es uno de los rubros más costosos. Datos de Profeco y la AMMVEPE muestran que el costo del alimento para perro oscila entre 175 y 400 pesos por kilogramo, lo que implica un gasto anual de 10 mil a 18 mil pesos para animales medianos o grandes.
Además, las mascotas requieren entretenimiento y movilidad. Los juguetes para perro van de 25 a 300 pesos, mientras que las transportadoras pueden costar entre 600 y 3 mil pesos, dependiendo del tamaño y materiales.
Con base en todos estos factores, Alejandro Sena puntualizó que mantener una mascota en México puede rebasar los 30 mil pesos anuales, por lo que recomendó a las familias presupuestar estos gastos de forma responsable, especialmente los imprescindibles como veterinario, vacunas y alimentación.
“Tener una mascota también es una importante responsabilidad financiera y social”, subrayó Sena, al recordar que garantizar su bienestar es parte fundamental del compromiso que se adquiere al integrarlas a la familia.



















