“Es terrible que hablen así de un homicidio”, dijo con indignación la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, al responder a la pregunta de la periodista Zeltzin Juárez, directora de Comunicación de Noticias de Frente, sobre las declaraciones del expresidente Vicente Fox.
En un video difundido en redes sociales, Fox aseguró que, en la lucha de la oposición por sacar a Morena del poder, “Carlos Manzo ya hizo la mitad del trabajo”, en referencia al asesinato del político michoacano.
Sheinbaum calificó estos dichos como una muestra de insensibilidad y ambición de poder:
“No les importan las familias que sufren, ni Michoacán, ni Uruapan, ni el país. Lo único que les interesa es regresar por sus fueros, volver al poder para su propio beneficio.”
La mandataria aprovechó para recordar los casos de corrupción que marcaron el sexenio de Fox y acusó que su familia se benefició del poder público.
“Eso de que nacieron pobres, pues no mucho; crecieron al amparo del poder público”, señaló.
Sheinbaum insistió en que su gobierno representa un proyecto distinto, centrado en el bienestar colectivo y no en los privilegios:
“Nosotros fuimos elegidos para servir al pueblo. Por el bien de todos, primero los pobres.”
Para la presidenta, los dichos del exmandatario son un reflejo de los dos modelos de país en disputa: uno que busca el retorno de la corrupción y los intereses privados, y otro que pretende seguir avanzando “por el bien de todas y de todos”.















