En medio del lodo, los caminos rotos y los días sin comunicación, los helicópteros del Ejército y la Guardia Nacional se han convertido en un símbolo de esperanza para cientos de familias de la sierra norte de Veracruz.
Durante un recorrido realizado por Zeltzin Juárez, directora de comunicación Noticias de Frente, se documentó cómo los elementos de la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) y la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) sostienen un puente aéreo permanente que conecta a las comunidades más apartadas con los centros de abasto y atención médica.
Desde el Aeropuerto Nacional El Tajín, en Poza Rica, despegan aeronaves cargadas con alimentos, medicinas, agua y artículos de primera necesidad. El destino: pueblos que permanecían aislados desde las lluvias e inundaciones que azotaron la región hace más de dos semanas.
“Cada vez que el helicóptero aterriza, la gente corre a recibirlo. No solo esperan víveres, esperan noticias, compañía, presencia del Estado”, relató Juárez. “Se nota el cansancio en los rostros, pero también el alivio: saben que no fueron olvidados”.
Solidaridad desde el aire
De acuerdo con el general Víctor Hugo Lozano García, comandante del componente aéreo en la zona, en 14 días se han realizado más de 650 vuelos que han permitido trasladar 18 mil despensas, 33 mil litros de agua y más de mil colchonetas, además de evacuar a personas enfermas y adultos mayores.
Las operaciones forman parte del Plan DN-III-E y el Plan GN-A, implementados de manera conjunta por el gobierno federal y estatal para atender la emergencia derivada de las lluvias.
En localidades como Coyutla, Espinal y Chumatlán, donde los caminos quedaron destruidos, los helicópteros aterrizan en terrenos improvisados. Ahí, soldados y habitantes descargan víveres entre agradecimientos y lágrimas contenidas.
“La prioridad es salvar vidas y mantener el abastecimiento. Cada vuelo cuenta”, explicó el general Lozano. “La gente ha respondido con una fuerza impresionante; su colaboración ha sido clave para que la ayuda llegue”.
Por otra parte, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, informó que, por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum, se desplegaron brigadas médicas, cuadrillas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y equipos de Protección Civil para restaurar servicios básicos.
Nahle aseguró que el avance en la limpieza y restablecimiento de caminos supera el 80%, pero reconoció que aún hay zonas que requieren apoyo constante.
“El compromiso es que ninguna comunidad se quede sin atención. Seguiremos trabajando junto al Ejército, la Guardia Nacional y las autoridades locales hasta restablecer la normalidad”, afirmó.
Periodismo en territorio
La cobertura de Zeltzin Juárez permitió visibilizar el impacto real del operativo, no solo en cifras, sino en historias. Durante su recorrido, acompañó a las brigadas en vuelos hacia las zonas más dañadas y documentó los momentos en que niños y adultos mayores recibían despensas con una mezcla de sorpresa y alivio.
“No hay discursos aquí, solo trabajo. Los soldados cargan cajas, los pilotos vuelan bajo la lluvia, los médicos atienden a quien lo necesita. Y la gente ayuda, organiza, comparte. Eso también es reconstrucción”, explicó.
Además, en las próximas semanas continuará la entrega de apoyo y la instalación de módulos médicos móviles, mientras se avanza en la reparación de puentes y caminos rurales.
El operativo ha dejado claro que, más allá de la emergencia, hay una red de solidaridad que se mantiene firme. En palabras de un habitante de Espinal:
“Cuando vimos bajar el helicóptero, supimos que no estábamos solos”.
La ayuda sigue llegando, y con ella, la certeza de que incluso entre el agua y el barro, la esperanza también aterriza.



