La Secretaría de Educación Pública (SEP) anunció un avance estructural en el sistema de educación media superior, donde ya funciona la primera generación del Bachillerato Nacional, un proyecto que integra a los 32 subsistemas educativos en un solo modelo formativo con estándares comunes.
La medida tiene como objetivo acabar con la diferenciación histórica entre bachilleratos “de primera y de segunda” y garantizar que todos los jóvenes tengan acceso a estudios de nivel medio superior sin ser rechazados.
Mario Delgado Carrillo, secretario de Educación Pública, explicó que este rediseño curricular viene acompañado de un amplio plan de infraestructura educativa que incrementará la capacidad de atención en todo el país. La meta es crear 120 mil nuevos espacios para 2030, lo que permitirá aumentar la cobertura nacional hasta el 85%, cifra nunca alcanzada en décadas previas.
“Durante el periodo neoliberal se abandonó la construcción de escuelas a pesar de que sabíamos que venía la generación más grande de jóvenes en la historia del país. Ahora se está construyendo como no se había hecho antes”, subrayó Delgado.
Nuevos planteles
Para el presente ciclo, ya están en proceso 20 nuevos bachilleratos tecnológicos, los cuales concluirán obra entre noviembre y diciembre. Aunque siguen en construcción, estos planteles ya iniciaron actividades académicas debido a la alta demanda registrada en cada zona.
A ello se suman 52 ampliaciones de planteles existentes, donde se están construyendo nuevas aulas, laboratorios y talleres para que ninguna persona interesada se quede sin lugar. También se realizarán 35 reconversiones de secundarias sin turno vespertino, que ahora operarán como preparatorias por las tardes.
La subsecretaria de Educación Media Superior, Tania Hogla Rodríguez Morán, detalló que la SEP identificó 1900 secundarias en el país donde los estudiantes no cuentan con una preparatoria cercana y deben recorrer trayectos de más de 45 minutos. Para atender esta problemática, en 2026 se abrirán 130 nuevos telebachilleratos en zonas rurales, indígenas y regiones de alta marginación.
Rodríguez Morán destacó que esta estrategia responde a la directriz presidencial de desaparecer la palabra “rechazado” del vocabulario educativo, garantizando que cualquier joven que quiera estudiar tenga un lugar. “Una escuela transforma la comunidad y una comunidad cerca de la escuela mantiene seguros y acompañados a sus jóvenes”, afirmó.
Los nuevos planteles se construirán en ciudades con fuerte crecimiento poblacional —como Tijuana, Playa del Carmen, Celaya, Hermosillo y San José del Cabo— y en territorios vinculados a planes de justicia y polos de desarrollo económico, donde se requerirá mano de obra calificada.
En el sureste, por ejemplo, se impulsarán bachilleratos tecnológicos con perfiles ligados a las vocaciones económicas locales: pesca, turismo sostenible, innovación ambiental y tecnología industrial.
Además, los nuevos telebachilleratos contarán con conectividad asegurada, gracias al convenio entre la SEP y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que ya logró conectar el 99% de los 3,483 teleplanteles programados, beneficiando a 193 mil estudiantes y 12 mil docentes.
Transformación estructural
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que la unificación del Bachillerato Nacional no sólo es una reforma educativa, sino también cultural y social. El nuevo modelo integra formación académica con actividades deportivas, artísticas, culturales y de bienestar comunitario.
Sheinbaum recordó que durante campaña se comprometió a que cada estudiante tuviera una preparatoria “cerca de la casa”, y afirmó que el plan se está cumpliendo mediante esta expansión sin precedentes de infraestructura. También destacó que se eliminó el examen COMIPEMS en la zona metropolitana, permitiendo que los jóvenes accedan directamente al plantel más cercano a su domicilio.
“Lo primero fue unificar el sistema; ahora estamos construyendo las escuelas. La educación media superior no es un privilegio, es un derecho”, sostuvo la mandataria.
Con los nuevos espacios proyectados para 2025 y 2026, la SEP alcanzará 110 mil lugares nuevos, muy cerca de la meta final de 120 mil para 2030. El objetivo, insistió Sheinbaum, es claro: que ningún joven en México se quede sin preparatoria.
