La Secretaría de la Defensa Nacional mantiene activo el Plan DN-III-E en cinco estados del país tras las lluvias que provocaron inundaciones, deslaves y daños en infraestructura básica. Del 9 al 24 de octubre, 8 mil 859 elementos del Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional han trabajado sin descanso para asistir a las comunidades más afectadas.
Durante este periodo, se realizaron 903 operaciones aéreas, evacuando a 434 personas, mientras se habilitaron casi 90 albergues que actualmente resguardan a más de 8 mil 600 damnificados. Además, se distribuyeron 323 mil 628 despensas, miles de litros de agua potable y más de 191 mil raciones calientes a familias aisladas.
El estado de Veracruz concentra el mayor despliegue, con 3 mil 708 efectivos operando en municipios como Álamo, Poza Rica, Tuxpan e Ilamatlán, donde los ríos desbordados y los deslaves dejaron viviendas anegadas y calles intransitables.
En esta entidad, los militares han removido más de 182 mil metros cúbicos de lodo y escombros, habilitado 31 refugios temporales y distribuido más de 100 mil despensas, mientras coordinan la limpieza de calles y avenidas para restablecer la movilidad.
En Hidalgo, los esfuerzos se han centrado en la evacuación de comunidades aisladas y en garantizar el acceso a agua potable mediante el traslado de una planta potabilizadora militar con capacidad para generar mil litros por hora. Allí se habilitaron 46 albergues, se desazolvaron 615 viviendas y 58 escuelas, y se retiraron más de 108 mil metros cúbicos de tierra y piedras. Puebla, por su parte, ha recibido atención enfocada en la distribución de agua y alimentos, la limpieza de 1,223 viviendas y la habilitación de cocinas móviles que han servido casi 39 mil raciones calientes a la población afectada.
Los estados de Querétaro y San Luis Potosí también registraron daños significativos en zonas rurales y serranas. En Querétaro, los equipos militares evacuaron a decenas de personas y desazolvaron escuelas y viviendas, mientras que en San Luis Potosí se brindaron más de mil consultas médicas y se limpiaron más de 132 mil metros lineales de calles y avenidas, reforzando la seguridad y el acceso a servicios básicos en comunidades de la Huasteca.
A través de este despliegue, las fuerzas armadas muestran la coordinación interinstitucional y el enfoque humanitario del Plan DN-III-E, combinando rescate, asistencia social y logística.
Las autoridades confirmaron que las operaciones continuarán mientras persistan riesgos por desbordamientos, saturación de suelos y presas en niveles críticos, con el objetivo de garantizar protección y asistencia a todas las familias afectadas.


























