No fue Trump el ganador. La venezolana María Corina Machado fue distinguida este viernes con el Premio Nobel de la Paz 2025 por su incansable labor para “promover los derechos democráticos del pueblo de Venezuela”.
La líder opositora, que se ha mantenido en la clandestinidad desde las cuestionadas elecciones del año pasado, fue reconocida por ayudar a “mantener encendida la llama de la democracia frente a una oscuridad creciente”.
Cabe recordar que Machado ha llamado a la intervención armada de Estados Unidos en su país para derrocar al gobierno democráticamente electo de Nicolás Maduro, además de pedir “ayuda” para este fin al Primer Ministro sionista de Israel, Benjamín Netanyahu, señalado por cometer genocidio en Palestina durante los últimos años.
El Comité Noruego del Nobel, al anunciar el galardón en Oslo, elogió la “lucha de Machado por lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia”, calificándola como “uno de los ejemplos más extraordinarios de valentía civil en América Latina en tiempos recientes”.
Machado, de 57 años y formada como ingeniera industrial, fundó en 2002 la organización Súmate, dedicada a promover los derechos políticos y la observación electoral. Su filosofía, como ha expresado, siempre ha sido promover “votos en vez de balas”.
Al ser notificada en medio de la noche con la llamada del comité, Machado reaccionó con emoción: “Oh dios mío… No tengo palabras”. Y añadió: “Esto es un movimiento, esto es un logro de toda una sociedad. Yo solo soy una persona. Ciertamente no merezco esto”.
Jørgen Watne Frydnes, presidente del Comité, subrayó que Machado cumple con los criterios del testamento de Alfred Nobel: ha cohesionado a la oposición en Venezuela, ha mantenido una resistencia firme a la militarización de la sociedad y ha apoyado de forma constante una transición pacífica hacia la democracia.















