La Secretaría de Energía (Sener) anunció la publicación de dos normas emergentes que buscan fortalecer la seguridad en el transporte y la distribución del gas licuado de petróleo (gas LP). Estas disposiciones entrarán en vigor a partir de este viernes 3 de octubre, informó la titular de la dependencia, Luz Elena González.
De acuerdo con la funcionaria, las normas fueron elaboradas en conjunto con la Comisión Nacional de Energía, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), con el objetivo de diferenciar de manera más precisa las obligaciones de quienes realizan el transporte desde refinerías o puntos de importación, y de quienes se encargan de la distribución final a comercios y viviendas.
Entre los cambios más relevantes se encuentran:
- Comprobación del mantenimiento: ahora será obligatorio presentar ante la ASEA dictámenes que acrediten el cumplimiento de los programas de mantenimiento de las unidades.
- Pruebas de seguridad más estrictas: además de las inspecciones visuales y pruebas de fugas, se exigirán inspecciones internas y pruebas periódicas de presión hidrostática en los contenedores.
- Capacitación especializada: los conductores deberán acreditar formación técnica y práctica en manejo y seguridad industrial, avalada por estándares de competencia diseñados por el Conocer y la Sener.
- Control de velocidad y monitoreo satelital: todas las unidades deberán contar con gobernadores de velocidad y GPS, cuyo seguimiento será supervisado desde un centro de vigilancia de la Secretaría de Energía.
En cuanto a los plazos, las unidades de transporte contarán con cuatro meses para cumplir con la norma emergente 006-ASEA-2025, mientras que las de distribución —particularmente aquellas con capacidad mayor a 5 mil litros y antigüedad mayor a 10 años— deberán cumplir en el mismo periodo. El resto tendrá hasta seis meses para su implementación.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, subrayó que con estas medidas se cierra la etapa de “inspecciones a confianza”, ya que anteriormente las empresas reportaban directamente a la autoridad.
“Antes no había inspección, ahora va a haber inspección real. Antes era solo visual, ahora se deben hacer pruebas de presión e integridad. Todos los vehículos tendrán control de velocidad y GPS monitoreado, y se establece una vigilancia permanente. Así garantizamos seguridad industrial y evitamos fugas o riesgos mayores”, señaló.
Finalmente, González destacó que las disposiciones buscan reconocer que las condiciones de velocidad, conducción y operación de las unidades no son solo un tema de tránsito, sino de seguridad industrial y ambiental.
















