La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que uno de los grandes proyectos de su gobierno es acelerar la digitalización del país para garantizar que toda la población pueda acceder a servicios financieros y tecnológicos de manera equitativa.
Sheinbaum explicó que países como Brasil o la India han demostrado las ventajas de reducir el uso de efectivo y migrar hacia pagos digitales, aunque reconoció que en México aún existen obstáculos, principalmente las comisiones que imponen los bancos en las transacciones electrónicas. Recordó que el Banco de México desarrolló la aplicación CoDi, que no cobra comisión, pero que no ha tenido el impulso suficiente porque las instituciones bancarias no la promueven.
“Así como en la Ciudad de México eliminamos los boletos de papel en el Metro y Metrobús para avanzar hacia la tarjeta de movilidad integrada, ahora queremos que los pagos digitales se masifiquen, ya sea con tarjetas, aplicaciones o directamente desde el celular con códigos QR. Esto no solo es más seguro, también evita fugas y abusos”, afirmó.
La mandataria subrayó que en 2024 el comercio digital alcanzó 7.89 billones de pesos, con un 84% de compradores en línea, y que la proyección al 2026 es de un crecimiento adicional del 20%. Sin embargo, puntualizó que el reto central es evitar que la digitalización se convierta en un factor de exclusión para quienes no tienen acceso a internet o a herramientas digitales: “Queremos que todo mexicano y mexicana pueda incorporarse a esta transformación”.
Por su parte, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, señaló que la digitalización no solo implica comodidad para la vida diaria, sino también competitividad y desarrollo económico: “Lo que México está haciendo es una expansión muy acelerada de la economía digital. Digitalizar significa acceso al mercado global y al bienestar. Por eso estamos fortaleciendo la infraestructura de datos y la conectividad en todo el país”.
La estrategia, coincidieron ambos, se basa en la construcción de centros de datos, la ampliación de la cobertura de internet y el impulso a acuerdos con plataformas de comercio electrónico, con el objetivo de que México no solo consuma, sino que también se consolide como un actor competitivo en la economía digital mundial.















