Con el banderazo de inicio de las obras del tren de pasajeros Querétaro–Irapuato, el Gobierno de México busca recuperar la tradición ferroviaria del país, impulsar la competitividad en el Bajío y reconectar a las familias mexicanas mediante un sistema de transporte moderno, rápido y sustentable.
El secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Jesús Antonio Esteva Medina, encabezó el acto junto a los gobernadores Mauricio Kuri, de Querétaro, y Libia Denisse García, de Guanajuato, además de Andrés Lajous Loaeza, titular de la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario (ARTF).
El tren Querétaro–Irapuato tendrá una longitud de 107.8 kilómetros, dividido en cuatro frentes de construcción. Contempla cinco estaciones: Apaseo el Grande, Celaya, Cortazar-Villagrán, Salamanca e Irapuato.
El primer frente de obra cubre 30.3 kilómetros con doble vía exclusiva para pasajeros, diseñada para trenes con velocidades máximas de 160 a 200 km/h. Se calcula que beneficiará a alrededor de dos millones de personas, con una demanda estimada de 30 mil pasajeros diarios.
En la fase de construcción se generarán 1,518 empleos directos y 8,255 empleos indirectos, además de infraestructura complementaria como dos viaductos ferroviarios, nueve pasos superiores vehiculares y obras de drenaje para garantizar seguridad y eficiencia operativa.
El gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri, afirmó que el proyecto responde a un anhelo de más de 46 años de las y los queretanos, además de potenciar la competitividad del corredor industrial del Bajío. “Estamos listos y puestos para ayudar, este proyecto suma muchísimo a la conectividad del occidente de nuestro país”, señaló.
Por su parte, la gobernadora de Guanajuato, Libia Denisse García, recordó la tradición ferroviaria de su estado desde 1877, subrayando la importancia de retomar este medio de transporte: “Sabemos lo que los trenes generan en nuestras comunidades: desarrollo, progreso, bienestar y sobre todo unión entre familias. Este tren será un emblema de colaboración y visión estratégica hacia el futuro”, dijo.
Renacimiento de los trenes
Durante su intervención, la presidenta Claudia Sheinbaum enfatizó que este proyecto simboliza el renacimiento de los trenes de pasajeros en México. Recordó que durante décadas el país construyó miles de kilómetros de vías férreas, pero con el modelo neoliberal se privatizaron y se eliminó prácticamente el servicio de pasajeros.
“No hay que olvidar que durante el sexenio de Ernesto Zedillo se privatizaron los trenes, se concesionaron a empresas de carga y los de pasajeros desaparecieron. El único que sobrevivió fue el Chepe, en Chihuahua. Hoy, con la Cuarta Transformación, estamos devolviendo a las familias mexicanas este derecho, recuperando un sistema que nunca debió desaparecer”, afirmó.
Sheinbaum destacó que, además de este tramo, su gobierno impulsa más de 1,500 kilómetros de nuevas rutas ferroviarias de pasajeros, entre ellas el Tren Maya, el Tren Interoceánico y proyectos que conectarán a la Ciudad de México con Pachuca, Querétaro, Nuevo Laredo y Nogales, así como una ruta sobre la vía México–Veracruz.
El tren Querétaro–Irapuato no solo reducirá tiempos de traslado y ofrecerá una alternativa segura, sino que también se proyecta como motor de turismo, inversión y desarrollo regional. Con su construcción, México retoma una política pública de movilidad sustentable que había sido abandonada, y apuesta por reconstituir una red ferroviaria nacional moderna e incluyente.
“Este proyecto es parte del cambio de rumbo que hemos dado como nación. Con visión de futuro, recuperamos lo que nunca debió perderse: un sistema ferroviario al servicio del pueblo de México”, concluyó la presidenta.















