La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, recordó que la reforma constitucional al Poder Judicial, publicada el 15 de septiembre de 2024, no solo establece que jueces, magistrados y ministros serán electos por voto popular, sino que también contempla mecanismos para hacer más rápida y eficaz la impartición de justicia.
Sheinbaum subrayó que el propósito central es evitar procesos interminables, como juicios que duran hasta 25 años. Para cumplir con lo que marca la Constitución, dijo, será necesario modificar diversas leyes, entre ellas la del juicio de amparo. Adelantó que mañana el ministro Arturo Zaldívar y la consejera jurídica Ernestina Godoy explicarán los alcances de estas reformas secundarias.
La mandataria señaló que, actualmente, en México incluso frente a resoluciones de la Suprema Corte puede presentarse un amparo que retrase su ejecución, lo que —afirmó— no ocurre en la mayoría de los países. “Así, no se aplica en realidad la justicia, porque otra vez se entra en un proceso interminable”, puntualizó.
Sheinbaum enfatizó que el amparo seguirá siendo un derecho fundamental del ciudadano frente a actos de autoridad, pero advirtió que no debe convertirse en un recurso para frenar indefinidamente la aplicación de las sentencias del máximo tribunal.
“El objetivo es que la justicia sea expedita, que no lleve tanto tiempo y que tampoco se abuse de esta figura”, explicó, al precisar que será el Congreso quien defina finalmente las leyes secundarias, entre ellas la de amparo y las relacionadas con los tiempos de resolución de juicios mercantiles y civiles.














