La presidenta Claudia Sheinbaum explicó el sentido de su arenga del pasado 15 de septiembre, en la que incluyó nombres de mujeres y grupos sociales históricamente invisibilizados.
Señaló que, en su infancia, al igual que la mayoría de los mexicanos, solo escuchó en la escuela el nombre de una mujer vinculada a la Independencia: Josefa Ortiz de Domínguez.
Esa ausencia, dijo, transmitía a las niñas la idea de que no había habido mujeres protagonistas en la historia nacional. “Eso hacía que no nos viéramos reflejadas. Reconocer a las heroínas es fundamental, porque muestra que también participamos en momentos decisivos”, afirmó.
Sheinbaum subrayó que la historia oficial estuvo marcada durante mucho tiempo por una visión “muy masculina y machista”, que redujo el papel de las mujeres a simples acompañantes o figuras secundarias.
Sin embargo, recordó a personajes como Gertrudis Bocanegra, quien prefirió ser fusilada antes que delatar a los insurgentes; Leona Vicario, considerada la primera periodista del país; y la capitana Manuela Medina, mujer indígena que se unió a José María Morelos y alcanzó un rango militar inédito para la época. De Josefa Ortiz resaltó que su lucha no se limitó al célebre “taconazo”, sino que dedicó su vida entera a la causa independentista, incluso tras ser encarcelada.
La mandataria también destacó el papel de las “heroínas anónimas”, aquellas mujeres que, sin aparecer en los libros de historia, sostuvieron a sus familias y comunidades mientras sus compañeros participaban en la lucha armada.
“Las mujeres no somos de nadie”, dijo, en referencia a cómo por siglos se identificaba a las mujeres por la figura masculina que las acompañaba, ya fuera el padre o el esposo. “Yo amo a mi marido, lo quiero mucho, pero no soy de él, yo soy yo”, expresó, marcando una postura de reivindicación de la autonomía femenina.
En su mensaje, Sheinbaum agregó que el Grito de Independencia también fue un espacio para rendir homenaje a los migrantes mexicanos, quienes enfrentan condiciones adversas fuera del país, y para subrayar que valores como la libertad, la igualdad y la democracia forman parte de las gestas históricas del pueblo, y no de ideologías particulares. Asimismo, cuestionó intentos recientes de reivindicar la figura de Agustín de Iturbide, recordando que, tras participar en el Ejército Trigarante, se coronó emperador, lo que contradecía el ideal democrático de los insurgentes.
Finalmente, la presidenta recalcó que México debe sentirse orgulloso de su historia, de sus héroes y heroínas conocidos y anónimos, y de la conciencia que ha desarrollado como pueblo. “Eso es lo que nos da una enorme dignidad y poder como nación”, concluyó.

















