Por años, se dijo que Miss Universe México había perdido impacto en la conversación pública. Sin embargo, la final del certamen 2025 volvió a ponerlo en el centro de la atención nacional, generando un intenso debate en redes sociales y evidenciando que el concurso sigue despertando pasiones.
El pasado 13 de septiembre, Fátima Bosch, creadora digital y representante de Tabasco, fue coronada como la nueva Miss Universe México rumbo a la competencia internacional en Tailandia. Lo que debió ser una noche de celebración, se transformó en controversia: 27 de las 31 concursantes abandonaron el escenario durante la coronación, en una señal de rechazo al resultado.
La escena, omitida en la transmisión oficial, se viralizó rápidamente en X, donde circularon videos que mostraban a las participantes regresando minutos después para abrazar a Yoana Gutiérrez, Miss Jalisco, coreando “¡Jalisco!, ¡Jalisco!”. Solo cuatro concursantes —Yucatán, Veracruz, Tlaxcala y Tamaulipas— felicitaron a la ganadora.
Bosch, quien se dijo decepcionada por la falta de sororidad, defendió que Miss Universe no solo mide belleza, sino preparación y valores: “El certamen fue precioso, pero también hay que entender que solo una puede ganar; hay que aprender a perder”.
El conflicto escaló cuando usuarios en redes cuestionaron la imparcialidad del fallo, señalando los vínculos familiares de Bosch con figuras políticas de Tabasco y del ámbito federal, lo que desató acusaciones de influyentismo.
Pese a ello, la propia Bosch aseguró que la polémica ya quedó atrás y que su atención está puesta en representar a México en el escenario internacional. Lo cierto es que, con críticas, aplausos y cuestionamientos, Miss Universe México volvió a ser tema de conversación nacional, demostrando que su influencia en la cultura popular está lejos de desaparecer.

















