La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, visitó este fin de semana Michoacán como parte de la gira nacional que emprendió para rendir cuentas directamente ante la ciudadanía, una dinámica que busca complementar el informe oficial entregado al Congreso el pasado 1 de septiembre.
Sheinbaum recordó que cada presidente debe entregar su informe anual en esa fecha, pero explicó que decidió inaugurar una nueva forma de rendición de cuentas al acudir a los estados. Michoacán se convirtió en la entidad número 15 que visita en dos semanas, y adelantó que concluirá esta ruta el próximo 5 de octubre con un acto masivo en el Zócalo capitalino.
Durante su mensaje, expresó un vínculo especial con el pueblo purépecha, con el que colaboró en su juventud en proyectos comunitarios en Cherán. Señaló que esas experiencias marcaron su visión de solidaridad y compromiso social, valores que hoy retoma en su gobierno.
Sheinbaum también habló del “humanismo mexicano”, corriente que define como guía de la Cuarta Transformación, y que descansa en dos pilares: la riqueza cultural de los pueblos originarios y la historia de lucha del pueblo de México por la justicia y la soberanía. En este sentido, destacó la importancia de figuras como Hidalgo, Josefa Ortiz de Domínguez, Leona Vicario, Gertrudis Bocanegra, Juárez, Zapata y Villa.
Al reafirmar los principios que inspiran a su administración, subrayó tres ejes: “por el bien de todos, primero los pobres”, “no puede haber gobierno rico con pueblo pobre” y “con el pueblo todo, sin el pueblo nada”. Asimismo, celebró que en los últimos seis años más de 13 millones de personas salieron de la pobreza en el país, lo que consideró un logro histórico de la Cuarta Transformación.
“Todavía falta mucho, pero hoy México tiene el nivel de pobreza más bajo de su historia. Avanzamos hacia un país más justo y más igualitario”, sostuvo.














