El presidente Donald Trump se vio interrumpido durante una cena el martes por la noche en el restaurante Joe’s Seafood, ubicado a una cuadra de la Casa Blanca, cuando un grupo de manifestantes forzó su ingreso al local.
Trump, quien estaba acompañado por el vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y el secretario de Defensa Pete Hegseth, fue recibido al salir de su limusina con abucheos e insultos por parte de transeúntes.
Sin embargo, las protestas escalaron dentro del establecimiento. Activistas irrumpieron en el comedor coreando consignas como “¡Liberen a Washington D.C.!”, “¡Palestina Libre!” y proclamas que comparaban a Trump con Hitler.
En videos difundidos en redes sociales por el periodista Prem Thakker, se observa a Trump dirigirse a su mesa mientras los manifestantes son confrontados por su equipo de seguridad. El expresidente parece mostrarse más divertido que molesto ante la situación, e incluso se gira momentáneamente hacia las cámaras antes de indicarle a su seguridad que proceda a desalojar a los intrusos.
La salida de los manifestantes se produjo en medio de cánticos, mientras algunos comensales del restaurante respondían con desaprobación hacia los activistas.
La organización activista Code Pink se atribuyó la responsabilidad de la protesta, argumentando en un comunicado de su cofundadora Medea Benjamin que los funcionarios del gobierno trumpista van a restaurantes “mientras Gaza se muere de hambre”.
















