El sol apenas se filtraba entre las nubes cuando el Campo Militar Número Uno comenzó a llenarse de actividad. El rugido de motores de vehículos todoterreno, el zumbido de drones sobrevolando los campos de entrenamiento y los ladridos coordinados de decenas de perros de la Fuerza Armada creaban un ambiente cargado de adrenalina y disciplina.
Así comienzan los ensayos que, durante varios días, los elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) han estado afinando detalle a detalle, previos al desfile del 16 de septiembre, que este año será histórico: por primera vez, una mujer jefa del Ejecutivo Federal dará el Grito de Independencia: Claudia Sheinbaum.
Desde el centro de comunicación móvil, que funciona como el “cerebro” del desfile, la subteniente de transmisiones explicó a Zeltzin Juárez, directora de comunicación de Noticias de Frente este medio que su labor consiste en mantener y operar sistemas de comunicación que enlazan a los diferentes mandos del Ejército.
“Somos conocidos como el arma del mando. Nuestra misión es planear, operar y mantener las comunicaciones para que la información llegue a tiempo, en cualquier terreno y situación”, detalló.
Por su parte, el cabo Noé de Jesús Fiscal Tornado, del Primer Batallón de Transmisiones, agregó que los drones se enlazan a través de controles que cubren hasta 20 km, mientras que los vehículos equipados con sistemas satelitales permiten transmitir voz, datos y video en tiempo real.
Durante la entrevista, mostró los drones que utilizan para vigilancia y supervisión del desfile: el Matrice 350 RTK, el Matrice 30T y el Mavic 3D Enterprise. Equipados con visión nocturna, cámaras infrarrojas y capacidad de seguimiento de objetivos a distancia, estos drones permiten anticipar imprevistos y garantizar la seguridad de los asistentes.
“Nuestro objetivo es que el comando pueda comunicarse en todo momento, tanto en operaciones urbanas como en desastres naturales”, afirmó.
El sargento Francisco, veterano de seis desfiles, compartió su entusiasmo: “Es emocionante ver cómo los niños se acercan y se interesan por el servicio de transmisiones. Esperamos ser una inspiración para ellos y las futuras generaciones”, señaló. Para los jóvenes que se integran por primera vez, el desfile representa orgullo y responsabilidad en igual medida.








Rumbo al desfile
Entre tanta tecnología, tampoco faltó la sección canina del Ejército. Pongo y Tela, junto con otros perros de raza pastor belga malinois y pastor alemán, demostraron su entrenamiento en detección de enervantes, localización de explosivos, rastreo y protección.
Cerca de 200 canes desfilarán el 16 de septiembre, y los entrenadores destacaron la emoción de ver a los familiares y a los niños aplaudir a los animales durante los ensayos. Incluso un cachorro ya practica para debutar en el desfile.
Otro hallazgo interesante fue la cápsula del tiempo del Ejército, ubicada en el Campo Militar. Enterrada en agosto de 2022, contiene memorias del primer aniversario de la creación de la comandancia del Ejército Mexicano y se abrirá hasta 2071, permitiendo que futuras generaciones conozcan el testimonio de quienes hoy forman parte de estas fuerzas.
Entre vehículos todoterreno equipados con antenas satelitales, radios portátiles, cascos con visión láser y cámaras, el ensayo dejó claro que detrás de cada paso, cada ladrido y cada drone en el cielo hay un engranaje complejo de coordinación y comunicación.
Cada integrante, desde la subteniente hasta el sargento Francisco y los entrenadores de los canes, mostró la disciplina y el profesionalismo que sostienen la tradición del desfile militar.
Estos ensayos, que se realizan durante varios días previos al 16 de septiembre, permiten afinar cada detalle, desde la sincronización de los contingentes hasta la transmisión de información en tiempo real.
El resultado final será un despliegue que combina historia, innovación y patriotismo, y que invita a los mexicanos a observar con orgullo la conmemoración de la independencia del país.






