El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que en los últimos ocho meses la cooperación con México en materia de seguridad alcanzó un nivel “histórico”, con resultados tangibles en la detención y extradición de presuntos criminales, el intercambio de inteligencia y la reducción de los flujos migratorios irregulares hacia territorio estadounidense.
Durante una visita a la Ciudad de México, Rubio destacó la entrega de 55 objetivos criminales de alto valor a las autoridades estadounidenses, quienes enfrentan cargos por narcotráfico y crimen organizado. Señaló que estas operaciones no habrían sido posibles sin la coordinación de las instituciones mexicanas, incluso con el uso de aeronaves nacionales para trasladar a los detenidos.
“Los cárteles representan una amenaza a la seguridad nacional de ambos países. No hay gobierno que coopere más con nosotros en esta lucha que el de México”, subrayó el funcionario, quien además reconoció que la migración irregular ha disminuido a niveles históricos, gracias a las medidas implementadas por la administración de Claudia Sheinbaum en coordinación con la del presidente Donald Trump.
Rubio también admitió que el tráfico de armas desde Estados Unidos hacia México sigue siendo un desafío. Dijo que Washington trabaja en estrategias para controlar las fuentes de abastecimiento, pues gran parte de ese armamento termina en manos de grupos criminales que operan en México y el Caribe.
Por su parte, el canciller Juan Ramón de la Fuente informó que ambos gobiernos acordaron crear un mecanismo de coordinación de alto nivel, que se reunirá de manera periódica para evaluar los avances de la cooperación bilateral. Este esquema se basará en cuatro principios: respeto a la soberanía e integridad territorial, responsabilidad compartida, confianza mutua y colaboración sin subordinación.
Entre las acciones prioritarias destacan:
- Combate al tráfico de drogas sintéticas, en especial fentanilo.
- Lucha contra el tráfico de armas y combustibles ilegales.
- Eliminación de túneles transfronterizos.
- Intercambio de información e inteligencia bajo marcos legales de cada país.
- Campañas de prevención sobre los efectos de drogas sintéticas.
De la Fuente subrayó que la estrategia conjunta incluye no sólo la dimensión policial, sino también la atención a las causas de la violencia y la delincuencia, en línea con la política de prevención del gobierno mexicano.
Con esta reunión, México y Estados Unidos dieron continuidad a los diálogos que la presidenta Sheinbaum ha sostenido con Donald Trump, y que buscan consolidar una relación bilateral centrada en seguridad, confianza mutua y desarrollo regional.















