El Gobierno de México presentó oficialmente el Café Bienestar, un producto elaborado con granos 100% mexicanos que busca dignificar el trabajo de miles de pequeños productores, especialmente en comunidades indígenas de Guerrero, Oaxaca, Puebla y Veracruz.
De acuerdo con María Luisa Albores, directora general de Alimentación para el Bienestar, el proyecto ya involucra a 6 mil 646 cafeticultores, de los cuales el 44% son mujeres. Tan solo en la Montaña de Guerrero, más del 50% del café acopiado proviene de manos femeninas.
El programa compra el café directamente a los productores, sin intermediarios, garantizando un precio justo y una derrama económica que ya supera los 59.4 millones de pesos. En Guerrero, la inversión asciende a 33 millones de pesos, alcanzando al 40% de los sistemas cafetaleros del estado.
“Con este esquema no solo se reconoce el esfuerzo de quienes cultivan, sino que también se impulsa la agroecología y los sistemas agroforestales, que preservan la biodiversidad y cuidan el suelo y el agua”, explicó Albores.
El Café Bienestar no contiene aditivos, saborizantes ni colorantes; a diferencia de otras marcas, cada frasco es 100% café. Se ofrecerá en presentaciones de 50 g, 90 g y 205 g, con precios accesibles que van de 35 a 110 pesos, disponibles en la red de Tiendas del Bienestar.
Además, se producirá en formato soluble, atendiendo la preferencia de las familias mexicanas, ya que el 84% consume esta presentación.
Voces desde la Montaña
Por otra parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum subrayó que este programa representa “un ejemplo de cómo la transformación llega a las comunidades más pobres del país”. Destacó que procesar el café localmente “aumenta su valor y garantiza que la ganancia llegue directo a los productores”.
“Queremos llegar al 100% de los cafeticultores de la Montaña de Guerrero. Eso significa menos pobreza, más bienestar y un café saludable en las tiendas del Bienestar”, afirmó.
Por ello, más que una bebida, Café Bienestar busca convertirse en símbolo de la soberanía alimentaria y el comercio justo, con una cadena de producción que honra las raíces indígenas y protege el medio ambiente.




