En los primeros meses de su administración, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha impulsado una agenda legislativa enfocada en consolidar las reformas sociales, fortalecer la democracia y garantizar la justicia.
Entre los avances más relevantes se encuentra la reforma constitucional que blinda los programas sociales —como la Pensión para Adultos Mayores, las Becas Benito Juárez y los apoyos a personas con discapacidad—, que ya benefician a más de 25 millones de personas en todo el país y ahora están protegidos como derechos permanentes en la Carta Magna.
En materia de justicia, la mandataria resaltó la aprobación de reformas orientadas a agilizar procesos y reducir la impunidad. De acuerdo con datos de la Secretaría de Gobernación, se han presentado más de 120 iniciativas relacionadas con la procuración y administración de justicia en lo que va de su gobierno, varias de ellas en proceso de dictaminación en el Congreso.
Asimismo, subrayó que las medidas de austeridad republicana han permitido generar ahorros superiores a 200 mil millones de pesos en once meses, recursos que —según dijo— se han canalizado directamente a programas prioritarios y obras de infraestructura social.
Otro punto destacado fue la legislación en torno a la transparencia y combate a la corrupción, que obliga a dependencias federales a publicar de manera trimestral el ejercicio del gasto y fortalece la rendición de cuentas de servidores públicos.
Sheinbaum aseguró que estos cambios sientan las bases para una transformación duradera: “Nuestro objetivo es que los derechos sociales y las conquistas del pueblo sean irreversibles. La ley ya no protege privilegios, ahora protege derechos”, afirmó.
Finalmente, Sheinbaum sostuvo que el trabajo legislativo durante estos primeros 11 meses refleja la voluntad política de construir un país con instituciones más sólidas, al servicio del pueblo y no de intereses particulares.














