El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, anunció oficialmente los resultados de la nueva plataforma Mi Derecho, Mi Lugar, con la que se eliminó el examen de Comipems después de 29 años en la Zona Metropolitana del Valle de México.
Delgado recordó que el examen estandarizado instaurado en 1996 obligaba a los estudiantes a competir por un espacio en la educación media superior, lo que generaba frustración y deserción escolar.
Ahora, con el nuevo mecanismo impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, el 97.4% de los jóvenes fueron asignados entre sus tres primeras opciones de preparatoria, de los cuales el 68.4% quedaron en su primera elección.
“Antes elegían por ti, ahora los jóvenes eligen dónde estudiar”, señaló Delgado, quien destacó que incluso aumentó la demanda: 15 mil estudiantes más que en 2024 decidieron inscribirse, lo que demuestra confianza en el nuevo sistema.

Derecho a la educación
Por su parte, la subsecretaria de Educación Media Superior, Tania Rodríguez Mora, subrayó que se trata de un cambio en la narrativa educativa: de la competencia a la garantía de un derecho. Detalló que 68% de los estudiantes quedaron en escuelas ubicadas a menos de cinco kilómetros de su casa, favoreciendo la permanencia escolar.
La presidenta Claudia Sheinbaum enfatizó que con esta medida “se acabaron los rechazados”. Recordó que el término “rechazado” marcó a generaciones enteras y defendió que la educación debe ser incluyente y cercana.
Además, adelantó la presentación del nuevo Bachillerato Nacional de la Nueva Escuela Mexicana, que dará a los estudiantes un certificado avalado tanto por la SEP como por universidades e institutos tecnológicos.
En paralelo, el Gobierno Federal construye 20 nuevas preparatorias y amplía otras 68 obras educativas, con una meta de abrir casi 40 mil espacios adicionales, sumados al respaldo de las becas Benito Juárez para asegurar que los jóvenes permanezcan en la escuela.
Al cierre, Sheinbaum recalcó que el objetivo de su gobierno es transformar la experiencia escolar de los adolescentes: “Queremos que la escuela abrace a los jóvenes, no que los rechace; que sientan que la educación pública los acompaña y les abre futuro”.
