El abogado Vidulfo Rosales Sierra, reconocido por haber acompañado durante casi una década a las madres y padres de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, anunció su renuncia al Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan (CDHM) y a la representación legal del colectivo Nos Falta 43. Su decisión marca un punto de quiebre en el caso, a un mes de que se cumplan 11 años de la tragedia en Iguala.
Rosales, originario de la Montaña de Guerrero, informó que se integrará como colaborador del ministro Hugo Aguilar, próximo presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). En un comunicado titulado En otras trincheras de lucha, expresó que deja la primera línea de la defensa social, pero que mantendrá su compromiso con los pueblos indígenas, afromexicanos y sectores marginados.
“Me retiro de la primera línea de la lucha social con la frente en alto, con la seguridad de haber puesto un grano de arena en la pelea de nuestros pueblos. Desde otras trincheras seguiré exigiendo que los derechos humanos sean una realidad”, escribió.
Durante sus 24 años en Tlachinollan, Rosales participó en la defensa de casos emblemáticos de desapariciones y asesinatos de líderes sociales como Raúl Lucas Lucía, Manuel Ponce Rosas, Arnulfo Cerón Soriano y Vicente Iván Suástegui Muñoz.
También enfrentó amenazas que lo obligaron a salir temporalmente del país en 2012, tras su labor en las investigaciones por el asesinato de los normalistas Gabriel Echeverría y Alexis Herrera.