Tel Aviv fue escenario de una multitudinaria protesta la noche del sábado, cuando miles de personas se manifestaron contra el plan del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para intensificar la guerra en Gaza mediante la ocupación progresiva de la ciudad homónima.
La movilización se dio un día después de que el gabinete de seguridad de Israel aprobara la estrategia, que prevé la captura militar total de la Franja y se sustenta en cinco principios: desarmar a Hamás, devolver a todos los rehenes, desmilitarizar Gaza, tomar control de la seguridad del territorio y establecer una administración civil que no pertenezca ni a Hamás ni a la Autoridad Palestina.
Familiares de rehenes israelíes se unieron a la protesta, advirtiendo que la operación podría poner en riesgo la vida de sus seres queridos. Organismos internacionales y diversos gobiernos —incluidos Reino Unido, Francia, Australia, Turquía, Alemania, Finlandia y Canadá— también han expresado su rechazo, alertando sobre el riesgo de un incremento significativo en las víctimas civiles.
La ONU ha calificado la decisión como una “grave escalada” y advirtió que una ofensiva total podría tener “consecuencias catastróficas” para los más de un millón de palestinos que aún viven en la ciudad de Gaza, así como para los rehenes retenidos. El Consejo de Seguridad se reunirá este domingo para abordar el plan.
El conflicto se remonta al 7 de octubre de 2023, cuando ataques de Hamás en territorio israelí dejaron alrededor de mil 200 muertos y 251 personas secuestradas. Desde entonces, las operaciones militares israelíes han causado la muerte de más de 61 mil 300 personas en Gaza, según el Ministerio de Salud controlado por Hamás.














