Andrés Manuel López Beltrán, actual secretario de Organización de Morena e hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, fue captado de vacaciones en Tokio, Japón, donde ha generado polémica por su estilo de vida durante el viaje, en aparente contradicción con los principios de austeridad promovidos por la Cuarta Transformación.
La controversia estalló luego de que circularan imágenes y videos difundidos por Latinus, en los que se observa a López Beltrán saliendo de una tienda Prada acompañado por dos personas y con varias bolsas de compras en mano. Las escenas también lo muestran caminando por el distrito de Aoyama, una zona de lujo en la capital japonesa.
La atención ya se había centrado en el viaje debido a su hospedaje en el Hotel Okura, considerado uno de los más exclusivos y costosos de Japón. Sin embargo, la visita a una tienda de alta gama como Prada intensificó las críticas por lo que algunos califican como un comportamiento contradictorio frente a los ideales de “austeridad republicana” que impulsó su padre durante su sexenio.
Ante las preguntas de la prensa durante la conferencia matutina, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, abordó el tema con mesura. Señaló que si bien todas las personas tienen derecho a vacacionar en el destino que deseen, es fundamental recordar que quienes ocupan cargos públicos deben conducirse con responsabilidad y humildad.
“El poder se ejerce con humildad. No puede haber gobierno rico con pueblo pobre”, afirmó Sheinbaum (…) Todos tenemos que, en el momento que estamos desempeñando un cargo público, comportarnos adecuadamente”, agregó.
Aunque López Beltrán no ha emitido una postura pública sobre las críticas, este episodio ha abierto nuevamente el debate sobre los límites entre la vida privada de los servidores públicos y los principios éticos que su partido ha defendido como pilares del movimiento de transformación nacional.