La presidenta de México calificó como “un acto de intolerancia tremenda y muy hipócrita” la decisión de retirar las estatuas sin la aprobación del Comité de Monumentos y Obras Artísticas en Espacios Públicos, órgano conformado por instancias como el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) y la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México.
“No se puede quitar una estatua, un monumento, así nada más porque sí, porque se le ocurrió a alguien”, declaró Sheinbaum, al tiempo que cuestionó las motivaciones de Rojo de la Vega al recordar que incluso ha vacacionado en Cuba. “Si hubiera estado tan en contra, pues no se hubiera ido ahí de vacaciones”, señaló.
La presidenta advirtió que, en caso de que la alcaldesa cumpla su amenaza de subastar las esculturas, estaría incurriendo en un delito federal por “daño patrimonial a la nación”. Por ello, indicó que ya se trabaja con el Gobierno capitalino para recuperar las estatuas y reubicarlas en otro sitio.
“Lo cierto es que se retiró de una manera ilegal”, recalcó, e insistió en que, como exjefa de Gobierno, ella sí respetó el procedimiento cuando decidió remover la estatua de Cristóbal Colón del Paseo de la Reforma, acción que fue avalada por el comité correspondiente.
Finalmente, ante la posibilidad de abrir una consulta pública sobre el destino de las esculturas, Sheinbaum aclaró que el comité tiene facultades legales para convocarla, además de que este tipo de mecanismos están contemplados en la legislación de la Ciudad de México.
