Durante la conferencia mañanera, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se pronunció en contra de los discursos de odio y actos de violencia registrados durante manifestaciones en la Ciudad de México contra la gentrificación.
Afirmó que, aunque las demandas ciudadanas pueden ser legítimas, “no se vale vender a partir de ahí de xenofobia o de discriminación”.
Sheinbaum recordó que la capital del país ha sido históricamente un punto de encuentro de migraciones internas y externas: “Esta ciudad se construyó de los pobladores originarios, pero también de muchísima migración del país y de muchos procesos de asilo político y migración que siguen ocurriendo”.
Agregó que el derecho a la ciudad implica acceso equitativo a sus beneficios sin ser expulsado a la periferia ni sufrir segregación social. En ese sentido, destacó la importancia de apoyar a la jefa de Gobierno de la capital y a los alcaldes, aunque aclaró que los usos de suelo corresponden a las políticas municipales y, en el caso de la Ciudad de México, al Congreso local.
Asimismo, ofreció respaldo del gobierno federal a estados y municipios para construir vivienda y garantizar el derecho a la ciudad, sin invadir las funciones que les otorga la Constitución. “Una cosa es perseguir un delito a nivel federal y otra es invadir las funciones municipales, que son autónomas”, puntualizó.