En una conversación telefónica sostenida este jueves, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, afirmó a su homólogo estadounidense, Donald Trump, que Moscú “no renunciará a sus objetivos” en Ucrania, aunque se mantiene abierto a continuar las negociaciones sobre el conflicto.
La comunicación, la sexta desde que Trump regresó a la Casa Blanca en enero, se produjo en un momento crucial, luego de que Estados Unidos suspendiera parte de los suministros militares a Kiev tras revisar sus gastos en defensa, afectando en particular el envío de misiles Patriot, esenciales para contrarrestar ataques aéreos rusos.
Según Yuri Ushakov, asesor presidencial ruso, Putin reiteró que los objetivos de Rusia buscan “eliminar las causas profundas” del conflicto, aunque destacó que la vía diplomática sigue siendo viable tanto en Ucrania como en otros frentes, como Medio Oriente. “Desde el lado ruso, se enfatizó la importancia de resolver todas las cuestiones disputadas exclusivamente por medios político-diplomáticos”, añadió.
Durante la llamada, Trump habría planteado a Putin la posibilidad de un “pronto cese de las hostilidades”, aunque sin detallar condiciones ni fechas. El expresidente estadounidense ya había reconocido anteriormente que resolver el conflicto ucraniano resultó ser “más complejo de lo esperado”.
El Kremlin también confirmó que Putin habló esta semana con el presidente francés Emmanuel Macron, por primera vez desde 2022, en lo que representa un intento de Moscú por revitalizar los canales diplomáticos con Europa.
En contraste, la suspensión de ayuda militar de Washington ha generado inquietud en Kiev. El presidente ucraniano Volodimir Zelensky llamó a los inversores estadounidenses a presionar a la Casa Blanca para que no se detenga el respaldo a su país.
“Es importante que todos utilicen su influencia personal para conseguir un resultado colectivo”, dijo Zelensky en su mensaje diario. El mandatario subrayó la necesidad urgente de sistemas de defensa aérea, que no solo protegen a la población civil, sino también a las operaciones empresariales en el país.
Las autoridades ucranianas continúan dialogando con funcionarios estadounidenses para esclarecer el futuro del apoyo en defensa, conscientes de que su capacidad de resistir la ofensiva rusa depende en gran parte del respaldo internacional.