La comunidad migrante mexicana en Estados Unidos ha manifestado su firme rechazo a la propuesta legislativa que busca imponer un impuesto del 3.5% a las remesas enviadas desde Estados Unidos a México. Voces líderes de la diáspora han expresado públicamente su preocupación por las consecuencias económicas y sociales que esta medida podría generar tanto en territorio estadounidense como mexicano.
Jessica Costa, empresaria mexicana con más de 20 años en la industria de la construcción y fundadora de Palmetto Consulting Services en Denver, destacó que las remesas no solo representan dinero, sino también “esperanza, esfuerzo y responsabilidad familiar”.
En 2024, estas aportaciones superaron los 63,000 millones de dólares. Costa hizo un llamado directo a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para establecer una mesa binacional permanente que permita encontrar soluciones con justicia fiscal y visión compartida.
A sus palabras se sumó el politólogo Javier Medina Vidal, residente en Arlington, Texas, quien advirtió que un impuesto a las remesas podría, paradójicamente, aumentar la migración hacia Estados Unidos al debilitar las economías locales en México. “Las remesas sostienen comunidades enteras.
Este impuesto quitaría una parte importante del estímulo económico local y restaría poder adquisitivo a los migrantes, afectando también la economía estadounidense”, subrayó.
Por su parte, Carla Colín, presidenta de la Cámara de Comercio Latina del condado de Boulder, advirtió que este tipo de medidas también perjudican a los negocios locales en Estados Unidos que dependen de relaciones comerciales con empresas en México y Latinoamérica. “Las remesas no son un lujo, son un acto de amor. Este impuesto impactaría los precios finales para el consumidor y dañaría la economía local”, afirmó.
Ante este escenario, la presidenta Claudia Sheinbaum expresó su rotundo rechazo al impuesto a las remesas. “No al impuesto a las remesas. Invitamos a nuestros paisanos a enviar mensajes por redes sociales, correos electrónicos y cartas a los senadores en Estados Unidos para frenar esta medida”, declaró.
También anunció que una delegación mexicana viajará próximamente para dialogar directamente con legisladores estadounidenses y fortalecer el respaldo a la comunidad migrante.
Con un llamado conjunto a la acción y el respaldo del Gobierno de México, la comunidad mexicana en Estados Unidos busca proteger no solo su esfuerzo económico, sino también su dignidad y el bienestar de millones de familias a ambos lados de la frontera.















