Ron Johnson, exmilitar retirado y antiguo alto funcionario de la CIA, arribó este jueves a México para asumir oficialmente como embajador de Estados Unidos. Su llegada ocurre en un momento de crecientes tensiones entre ambos países, marcadas por las críticas de la presidenta Claudia Sheinbaum hacia las políticas del gobierno de Donald Trump.
A través de sus redes sociales, la Embajada estadounidense en México confirmó la llegada de Johnson con una imagen del diplomático descendiendo del avión oficial, señalando así el inicio de su gestión. El funcionario, conocido por su perfil de línea dura, reemplaza a Ken Salazar y enfrentará desafíos inmediatos en la relación bilateral.
Agenda compleja desde el primer día
Johnson hereda una serie de conflictos pendientes, entre ellos:
- La disputa agrícola por el gusano barrenador.
- La propuesta republicana de gravar con un 5% las remesas enviadas a México.
- Los acuerdos confidenciales entre Washington y la familia de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
- La cancelación de visas a políticos mexicanos, como la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila.
Estos temas se suman a las presiones de Trump por renegociar el TMEC y su insistencia en desplegar fuerzas militares estadounidenses en territorio mexicano para combatir el crimen organizado.
Ante estas acciones unilaterales, Sheinbaum ha expresado su desacuerdo de manera constante. La mandataria recibirá formalmente a Johnson el próximo lunes 19 de mayo, en un encuentro que podría definir el tono de la relación bilateral en los próximos meses.















