Las autoridades estadounidenses y mexicanas investigan las causas del trágico accidente ocurrido la noche del sábado, cuando el buque escuela Cuauhtémoc, de la Armada de México, chocó contra el icónico Puente de Brooklyn, dejando un saldo preliminar de dos personas fallecidas y 20 más heridas.
De acuerdo con el alcalde de Nueva York, Eric Adams, el buque se encontraba en ruta hacia Islandia con 277 personas a bordo cuando sufrió una falla de energía que lo dejó a la deriva, provocando el impacto contra la estructura del puente. Dos tripulantes cayeron desde los mástiles tras el choque y perdieron la vida.
La embarcación fue remolcada durante la madrugada al Muelle 35, donde permanece atracada. Se reportan daños visibles en los tres mástiles, uno de los cuales tiene la punta astillada y una vela retorcida. Las autoridades esperan que la grabadora de datos de viaje del navío proporcione información clave para esclarecer lo ocurrido.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) de Estados Unidos ha enviado un equipo de emergencia al lugar del accidente para colaborar en la investigación.
Desde México, la presidenta Claudia Sheinbaum expresó su respaldo a los heridos y aseguró que su gobierno está dando seguimiento puntual a la situación. La Secretaría de Marina también emitió un comunicado en el que reiteró su compromiso con la seguridad y bienestar de los tripulantes.
El Cuauhtémoc zarpó del puerto de Acapulco el pasado 4 de abril con la misión de “exaltar el espíritu marinero, fortalecer la educación naval y llevar un mensaje de paz y buena voluntad del pueblo mexicano a los mares del mundo”. El plan original contemplaba visitar 22 puertos en 15 países durante un viaje de 254 días, con paradas en ciudades como La Habana, Kingston, Londres, París, Oslo y Reikiavik.
Esta travesía es también histórica por contar con la mayor participación femenina en la historia del buque: 64 mujeres forman parte de la tripulación, junto a 213 hombres.
Con más de cuatro décadas de servicio, el Cuauhtémoc ha formado a más de 43 generaciones de marinos, siendo un símbolo de la Armada de México y un embajador flotante del país en los cinco continentes. Hoy, su travesía queda marcada por un hecho lamentable que enluta a ambas naciones.















