Los mercados bursátiles reaccionaron con fuerza este lunes tras el anuncio del presidente Donald Trump sobre un “reinicio total” en las relaciones comerciales con China, luego de unas negociaciones durante el fin de semana en Suiza que concluyeron con una significativa reducción de los aranceles impuestos por ambas partes.
Como parte del acuerdo, los aranceles estadounidenses a productos chinos bajarán del 145% al 30%, mientras que China reducirá sus aranceles del 125% al 10%. Aunque algunas de estas medidas fueron suspendidas y no eliminadas por completo, Trump afirmó que no espera que los aranceles estadounidenses vuelvan a los niveles máximos previos.
“No estamos buscando dañar a China”, aseguró el mandatario, señalando que la economía china ya estaba sufriendo graves consecuencias, incluyendo cierres de fábricas y creciente inestabilidad social.
Los principales índices bursátiles de Estados Unidos reaccionaron positivamente: el Dow Jones y el S&P 500 subieron más de un 2.5%, mientras que el Nasdaq, dominado por empresas tecnológicas, ganó un 3.3%. El optimismo también se reflejó en los mercados europeos y asiáticos, donde el índice Hang Seng de Hong Kong cerró con un alza del 3%.
El acuerdo establece una suspensión de la mayoría de los aranceles aplicados desde el llamado “Día de la Liberación” comercial decretado por la administración Trump, durante un periodo de 90 días. También se eliminaron los aranceles adicionales aplicados como represalia, y China aceptó levantar otras barreras no arancelarias impuestas a productos estadounidenses.
Sin embargo, Washington mantiene un recargo adicional del 20% sobre algunos productos como medida de presión para que Pekín intensifique su lucha contra el tráfico ilegal de fentanilo, un opioide que ha causado una crisis de salud en EE.UU.
El Ministerio de Comercio chino calificó el acuerdo como un paso importante hacia la resolución de diferencias y una base para profundizar la cooperación bilateral. Scott Bessent, representante estadounidense en las negociaciones, subrayó que ambos países buscan evitar una ruptura total y están comprometidos con lograr un comercio más equilibrado.
A pesar del avance, expertos advierten que los consumidores y empresas estadounidenses seguirán afrontando precios más altos debido a los aranceles aún vigentes. Neil Shearing, economista jefe de Capital Economics, destacó que si bien el acuerdo marca una desescalada relevante en la guerra comercial, el intercambio entre ambas economías continuará a un costo más elevado.
El pacto también impulsó las acciones de empresas navieras, como Maersk y Hapag-Lloyd, cuyas cotizaciones se dispararon más de un 12% y 14%, respectivamente. Maersk celebró el acuerdo como “un paso en la dirección correcta” que podría allanar el camino hacia un entendimiento más duradero.
En paralelo, el oro —activo considerado refugio en tiempos de incertidumbre— cayó un 3.1%, reflejando el renovado apetito por el riesgo de los inversores.
Finalmente, ambos países anunciaron la creación de un mecanismo conjunto para mantener el diálogo económico, liderado por Scott Bessent y el viceprimer ministro chino He Lifeng, con el objetivo de abordar las preocupaciones mutuas a largo plazo.















