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México despide con honor al último héroe del Escuadrón 201

Su legado revive el papel clave de las Fuerzas Armadas en la Segunda Guerra Mundial y en la construcción de una defensa civil sólida y ejemplar

El país se vistió de luto este 3 de mayo al confirmarse el fallecimiento del sargento primero de transmisiones César Maximiliano Gutiérrez y Marín, último integrante con vida del legendario Escuadrón 201, símbolo del valor y la participación mexicana en la Segunda Guerra Mundial.

Su partida representa el cierre de un capítulo glorioso en la historia nacional: el del contingente de 300 valientes soldados y aviadores mexicanos que, en respuesta a los ataques a embarcaciones nacionales por parte de submarinos alemanes, se sumaron a la lucha contra el eje del mal en 1945 como parte de la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana.

Esta unidad, abanderada el 23 de febrero de ese año, participó en la liberación de Filipinas como parte del esfuerzo aliado en el Pacífico.

El legado del Escuadrón 201, también conocido como “Las Águilas Aztecas”, no solo quedó marcado por su heroísmo en combate, sino también por el impulso a la modernización del Ejército y la Fuerza Aérea Mexicana, lo que derivó en acciones institucionales clave como la creación del Servicio Militar Nacional, la adquisición de tecnología militar y la implementación del Plan DN-III-E en 1966, un modelo de apoyo a la población civil que ha sido replicado por otras naciones.

El sargento Gutiérrez y Marín, conocido cariñosamente como “Max”, fue recordado por el general secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, quien compartió haberlo visitado personalmente meses atrás en una casa de retiro militar en Morelos. Este sábado, a las 10:30 horas, se le rindieron honores fúnebres en el monumento del Escuadrón 201 ubicado en el Bosque de Chapultepec, con la participación de personal del Ejército, la Fuerza Aérea y cadetes.

En su mensaje, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, destacó el profundo agradecimiento del pueblo mexicano a sus fuerzas armadas:

“Estamos muy agradecidos con nuestras Fuerzas Armadas, particularmente con el legado del Escuadrón 201 en la defensa de México. El Plan DN-III-E y el Plan Marina, que no existen en otros países, permiten actuar de inmediato en situaciones de desastre sin necesidad de una orden. Es algo extraordinario.”

La mandataria subrayó también los avances en seguridad pública que, gracias a la coordinación entre las corporaciones civiles y militares, han llevado a una reducción significativa en los índices de homicidios:

“De septiembre de 2024 a la fecha hemos pasado de 86.9 a 65.3 homicidios por día. Son 21 vidas salvadas diariamente.”

El general Trevilla explicó que el Plan DN-III-E cuenta con unidades de respuesta inmediata activas las 24 horas del día, los 365 días del año, y con una fuerza de apoyo centralizada en el Campo Militar No. 1, lista para actuar por tierra o aire en todo el territorio nacional e incluso fuera de él, como ha sucedido con misiones humanitarias internacionales.

Con la muerte de “Max”, México despide a su último combatiente vivo de la Segunda Guerra Mundial, pero su memoria vive en cada acción humanitaria, cada respuesta a un desastre y cada esfuerzo de nuestras fuerzas armadas por proteger al país. Hoy se cierra una página escrita con valor, disciplina y amor a la patria, y se abre una nueva, inspirada por su ejemplo.

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